miércoles, 16 de febrero de 2011

12. Y de la gasolina renació el amor

¡Cómo pasa el tiempo! ¡Cómo cambian las cosas!

Hace un año y días, conmemoraba yo el Día de San Valentín con la historia de un amor incondicional y sin embargo dispar. Hoy, 16 de Febrero me causó una ligera sonrisa de ironía el ver cómo cuando alguien tiene la voluntad de trabajar una relación, a través de la comunicación y en perfecta armonía para los intereses mutuos, las cosas verdaderamente pueden cambiar.

Hoy, la eterna enamorada sigue vistiendo de gala cada 15 días para ir hasta la casa del amor de su vida, sigue gastando en prendas nuevas que renuevan desde su perspectiva el compromiso que adquiere con su amado, sigue acumulando boletos de autobús, metro, o estacionamiento para llegar a su infaltable cita quincenal. Hoy, esa enamorada sigue dando sus mensajes de aliento y cariño como si el tiempo no pasara sino únicamente para bien, como si por fin hubiera obtenido aquella ansiada piedra preciosa cuando la realidad indica que es su vecina quien lo hizo.

Sí, la eterna enamorada sigue dejando la vida en su amor, pero hoy, a diferencia de hace un año, el panorama luce distinto.

Aquel lejano, frío y desinteresado recipiente del amor incondicional que sólo una musa como la que describí puede dar, hoy parece dar señas de vida que hacen mucho más que ilusionar. Hoy, esa capa caída luce nuevamente al aire, ondeando con orgullo cuando en presencia de su amada se encuentra, y hoy, una vez más y tras mucho tiempo de zozobra en su relación puede otorgarle una satisfacción que aunque temporal y temprana, tenía años de no regalar.

Sí, hoy Tigres vuelve a ser Líder General del futbol mexicano, y vuelve a visitar el Estadio Tecnológico para la edición 93 del intenso y caliente Clásico Regio. Pero para beneplácito de su fiel afición hoy la quiniela no se llena sólo con el corazón que desea lo que la mente ve difícil, hoy se llena con argumentos mostrados por el equipo en el campo, con la firme creencia de que no hay sólo garra en los universitarios, sino buen futbol y por fin, después de años de domadores flacos, equipo.

Estamos a 3 días de lo que muchos comienzan a vaticinar como un gran clásico que debe ser digno de ser recordado, y como debe de ser, los pronósticos se lanzan con el conocido "será un duelo parejo". Cierto, la afición felina ya no traga la ilusión con la primera flor del día, pero tampoco se sumerge en el pesimismo al que muchas veces se le invita desde otras casas. Cierto, Tigres apenas mejora, pero eso no impide pensar que el Sábado 19, el Clásico 93 no se tratará para los de la U, de defender la dignidad, sino de imponer su calidad. Cierto también, Rayados es Campeón, pero Tigres llega como Líder.

Qué clásico. Espero que sea apenas la antesala para el verdadero despertar del gigante dormido, y que sea apenas el inicio de una nueva era para el futbol regiomontano. Espero, que este Clásico pase a la historia como un choque de titanes.
Y sobre todo, espero que el próximo clásico sea en la final. Porque como lo dije una vez... "...en esta ciudad, no existe el clásico joven, ni el capitalino ni el regio. En esta ciudad sólo existe El Clásico".
El Sábado hay futbol, el Sábado hay Clásico.

domingo, 14 de febrero de 2010

11. Relaciones conflictivas

Hoy es día de San Valentín, día de los enamorados así que viene muy a cuento lo que tengo que decir.

Conozco a una pareja, no sé exactamente cómo describir su relación porque presenta ciertas características que me hacen pensar mucho si en efecto se corresponden. Basta comentar sus últimas 22 semanas.

Durante este tiempo efectivo de una relación que tiene mucho más, podría decir que la novia ha recibido de parte de su pareja 30 muestras de afecto, pero ha recibido 27 desilusiones, han pasado 6 semanas felices entre preocupaciones y alivios con una sola de ellas realmente llena de energía positiva, 9 semanas que califican como de resultados medianos y 7 semanas realmente malas, desilusionantes y muchas de ellas alarmantes. Como se puede observar sus estadísticas indican que casi siempre se han sobrepasado las alegrías efectivas por momentos en que la cabeza se encuentra tratando de comprender las fallas y resolver los puntos graves de su desarrollo mutuo, incluso en los momentos medianos la angustia siempre ha estado presente. Del mismo modo la tendencia entre afecto y desilusiones desgraciadamente está muy cercana a encontrarse empatada, lo que me hace cuestionarme como lo he dicho antes... ¿se corresponden?

Junto a los números tenemos el hecho de que la novia en cuestión visita cada 15 días en fin de semana la casa de su amado, que cuando éste se encuentra de viaje la enamorada le sigue en la medida de sus posibilidades haciéndole sentir que nunca se encuentra solo, y que nunca lo estará. No importa lo que suceda en la semana, no importa la situación económica, ni las crisis sociales, la novia siempre está presente para compartir esos momentos entre los dos. Pero su pareja no parece llegar a comprender que la relación tiene que ser recíproca, que si bien alguien lleno de amor no reclamará recibir lo mismo que da, sí que es lo justo que suceda; la novia se entrega totalmente y aunque se desespera en incontables ocasiones no vive del reclamo, al contrario pareciera responderle incluso con más afecto, y el novio, aún así brilla por su ausencia la mayor parte del tiempo.

Conozco bien a esta novia, y sé de primera mano que a pesar de las críticas que recibe por otorgarse totalmente a su amor no cesa de hacerlo, parece reforzada en lo que siente y lo hace sentir, lo demuestra sin falta, sin dudar y se enorgullece de ello. Acompaña a su pareja a casas donde no siempre es bien recibida, lo consuela en sus penas y comparte sus alegrías. Se ilusiona con cada promesa que él le hace, y con cada renovación anual de su relación, se esperanza con los nuevos bríos a los que él se compromete año con año, aunque esto muchas veces no termine siendo realidad. Ella cree en él, lo apoya, lo ama y no lo abandona.

Pero él no parece comprenderlo. No parece valorarlo y ciertamente tampoco parece que le de la importancia que en realidad tiene.

Hoy, San Valentín, día de los enamorados me deja una vez más la constancia de que ella sigue ahí, que soporta las lágrimas y los arranques de desesperación, de tristeza, la sensación de abandono y de ser ignorada. Hoy en la edición más reciente del Clásico Regio, en el duelo número 91 entre Rayados y Tigres, quedó muy claro una vez más, que esta relación es cuestionada e incomprendida porque tiene elementos para que así sea. ¿Cómo explicar que entre un estadio casi abarrotado por seguidores rayados, los universitarios encuentren espacio para expresar su amor incondicional por la camiseta auriazul? ¿Con qué argumento válido se puede sustentar el hecho de que Tigres tenga una de las mejores entradas en el circuito del futbol nacional cuando ha conseguido 27 puntos de los 66 que se han disputado entre el Apertura 2009 y el Bicentenario 2010?

Descifrar el juego de Tigres es muy complicado, y no porque las opciones sobren sino porque muchos no llegamos a comprender cuál es la propuesta ofensiva después de armar un bloque sólido atrás, que hablando objetivamente ni siquiera en eso cumple. Sin la participación de Fernando Ortiz en la zaga felina, han recibido 9 goles en 5 partidos, cuando todo el torneo anterior la meta de Cirilo Saucedo sólo se vio mancillada en 18 ocasiones. Es cierto que no todo es responsabilidad de la defensa, pues los dos goles que recibieron ante Pumas fueron disparos de fuera del área, pero también es cierto que han caído en el ridículo, cuando el Chicharito Hernández dispuso del área a placer, cuando De Nigris se metió como quiso para centrar a Cardozo, o cuando el propio delantero tuvo únicamente que tocar con la punta el balón para empujarlo después de que en tiro de esquina la defensa se desentendiera de la ubicación del esférico. ¿Quién para a Danilinho? ¿o a Ayoví? ¿al venado Medina? ¿al Chicharito? ¿a Barrera?... no quiero pensar entonces en lo que puede suceder cuando enfrenten a Manso, Chaco Giménez, Sinha, Droguett, Ludueña... o al mismo Pony Ruiz.

Y adelante... una historia por sí misma. De los 7 goles que ha anotado Tigres este Bicentenario 2010, solamente 1 gol ha sido en jugada fluida dentro del campo, a los pies. Los 6 restantes han sido producto de centros, 5 remates de cabeza y uno que burló a toda la población del área para incrustarse en la meta del Conejo Pérez. De sobra está decir que en casi todas las ofensivas que producen de Tigres se encuentra involucrado Lucas Lobos, filtrando, centrando o rematando, lo que invariablemente produce otra interrogante, si no resuelve todavía nada la delantera así ¿qué va a pasar el día que Lobos no esté?, una vez más prefiero no pensarlo y confiar en que en algún punto Tigres tiene que reencontrar el camino que lo llevó a ser temido en su día, difícil de vencer en el Volcán y negado a abandonar la búsqueda de los 3 puntos fuera de él.

Es bueno saber que hasta ahora se ha manifestado que el proyecto "Travieso Guzmán" es a largo plazo y se pienso dar continuidad al trabajo. Los mejores resultados siempre vienen de permitir que el trabajo se asiente y se fortalezca para después iniciar un repunte. Así sucedió en Barcelona con Rijkaard, en Man U con sir Alex Ferguson y hasta en Pumas con el Tuca. Sin embargo no está de más expresar una preocupación que se viene prolongando desde años atrás, Tigres no camina, Tigres no funciona y a día de hoy se encuentra lejos aún de tener cara para romper la sequía de 28 años ya sin título.

San Valentín de 2010 sirve para recordarnos que esta relación entre equipo y afición sigue siendo dispar, permanece sin reciprocidad y aún así no se agota. Desgraciadamente seguimos asistiendo a las expresiones del equipo sobre su confianza excesiva en ese cariño que le guarda la hinchada auriazul. Por el bien de uno de los escenarios más cálidos del futbol mexicano y de una afición incondicional esperemos que pronto, muy pronto, Tigres como equipo, como institución recuerde que no bastan frases bonitas, que para que la relación funcione y se mantenga se requiere algo más que flores y juguetes.

jueves, 12 de noviembre de 2009

10. Cuando no es como debiera ser

A lo largo y ancho del planeta se ven numerosos casos donde equipos ejemplares de futbol están casados con causas sociales, con ideologías políticas o religiosas y con grupos que promueven cierta conducta. Generalmente se aprecian estas situaciones como muy valiosas, como algo que da color y sentido al compromiso con su afición pero sobre todo se ven como la mejor forma de llevar un mensaje, a través de los éxitos cosechados de una organización deportiva.

Sin embargo es prudente preguntar, ¿es esto racional en el mundo deportivo?

La historia de un club se construye a través del trabajo, compromiso y sacrificio de los jugadores que lo integran, de las gestas épicas que se forjan en el campo, de los hombres inmortales en el pensamiento colectivo, y de la consecución de esos campeonatos que se tatúan en el corazón del aficionado. Las páginas doradas de cada institución nos hablan desde décadas que caducaron, en imágenes que evocan épocas que ya no están más, momentos capturados por lentes pero también por miles de miradas, eventos que están plasmados en crónicas escritas pero también en el núcleo emocional de cada seguidor incondicional de cada equipo que se ha visto envuelto en gloria. Los madridistas seguramente se ofenderán si son interrogados sobre saber quién es Alfredo Di Stéfano, los americanistas se tomarán como una broma si la pregunta es sobre Carlos Reinoso, de la misma manera que los fieles del Athletic si les cuestionan sobre Telmo Zarraonaindía; en La Piedad no se olvidan de Victor Manuel Vucetich, en Ciudad Victoria de Héctor Hugo Eugui, mientras que la afición del Alfonso Lastras sigue recordando el "gol del milagro".

El Grande Torino, el Milan de Sacchi, los Busby Babes, el Dream Team de Cruyff. La historia es de los deportistas, ellos la construyen y al momento de mandar al fondo de la red la volea soñada, el penal del triunfo, la chilena gloriosa, el tiro libre de la copa, no se ve a nadie expresando un concepto político, ningún goleador festeja y deja de lado el clamor de la afición por afirmar que la derecha es mejor que la izquierda, ningún capitán levanta la copa afirmando que el bautista es mejor que el fundamentalista y ningún entrenador cambia su discurso de agradecimiento y dedicatoria a la fanaticada y la familia por alabar el separatismo de una región.

Por eso creo que enlazar a un club con una ideología extradeportiva es una acción bastante desacertada, pero también que corresponde a personas que evidentemente no respiran ni viven el deporte. El futbol se practica en pantalón corto, medias y tacos, no en trajes y corbatas. Tratar de casar la imagen de un club exitoso con una corriente de pensamiento es un acto de salvajes, de intolerantes y de individuos que cuelgan la bolsa de sus causas al carro del éxito en el que cabalga tal equipo. El Barcelona no es sinónimo del separatismo catalán, es sinónimo de futbol en conjunto, armonioso, alegre, vistoso y triunfador. Barcelona no es "més que un club" porque representa los sentimientos extracancha de muchos catalanes, lo es porque representa una filosofía completa, auténtica, una fórmula para ganar a la que los millones de euros no le hacen falta, y a la que el marketing le viene por llamado propio. Asumir que el Futbol Club Barcelona representa los intereses de los separatistas o ultranacionalistas catalanes es un error, porque no es para eso que existe desde 1899, sino para ganar trofeos, para establecer superioridad deportiva, para crear legado futbolístico y para pelear año con año por el trono del Olimpo del balompie, ibérico y europeo.

No mezclemos lo que no se mezcla. Futbol es futbol y no lleva nada más para ser lo que es. Si el Guadalajara no contrata jugadores extranjeros es porque está en sus principios, pero por un enfoque positivo, no por discriminar al no nacido en México. Estas son las cosas que tenemos que dejar en claro en un mundo cada vez más difuso, expresar los principios desde donde fueron concebidos, de la perspectiva positiva que nada tiene que ver con ideologías que trasciendan al deporte. Las Chivas Rayadas no contratan mexicanos solamente, por un cisma social en el que nacionales y extranjeros se enfrentaron, no lo hacen para dejarle claro al extranjero que no lo necesitamos, no. Lo hace porque pretende construir la gloria en la liga mexicana basada en el futbolista mexicano.

Pero al polarizar estas creencias nos exponemos a reacciones indeseables. Si estás leyendo, imagina por un momento que la relación Barcelona-Nacionalismo catalán, sea tal que un comité de tendencias nacionalistas de España termine por negarle la inscripción a la Liga, ¿te imaginas una Liga de España sin los blaugranas? yo no quiero; imagina por un momento el calvario personal y las consecuencias que podría tener por culpa de un desquiciado, el primer extranjero que militara en el Guadalajara; imagina por un momento que leyeras la noticia de que el primer jugador no vasco en firmar para el Athletic Club sufre un atentado en su casa; imagina por un momento los fatales resultados por la ira de aficionados radicales católicos que desaprueban la incorporación de un protestante en las filas del Celtic... ¿lo imaginas?

Dejémoslo así, en la imaginación. Hagamos del futbol un asunto de eso solamente, de futbol. Futbol no es política, futbol no es religión, futbol es futbol. Que siempre sea así, y si crees que esto no está cerca de nosotros, solo recuerda a Raúl Salinas, un jugador sin mayor trascendencia en logros personales, pero que describió como "los peores 6 meses de su vida" el tiempo en que fue prestado del Club América a Pumas de la UNAM. Imagina si dejamos que esto llegue a más...

jueves, 15 de octubre de 2009

9. Sólo le pido a Dios...

Los héroes se encuentran siempre dónde menos se imaginan. Muchos nombres toman su fuerza precisamente por aparecer en momentos donde otros no pudieron hacerlo y otros sencillamente le dan más solidez al estatus que ya tienen de ídolos. Para Argentina 2009, la selección de Diego dos nombres que no podrán ser olvidados serán los de Palermo y Bolatti, quienes marcaron goles definitorios, claves para que hoy el país entero pueda celebrar que finalmente se calificaron al mundial.

Sin embargo en la resaca de la jornada eliminatoria se han escuchado muchos comentarios de la prensa, evidentemente como el 90 por ciento del tiempo de forma crítica y ensañada. Que sí la Argentina juega mal, que si no encuentran su nivel, que no saben jugar a la pelota como deberían según su estirpe futbolera.. y unas más sobre el técnico, que no tiene la capacidad, que es un símbolo únicamente, que el plantel no lo escucha, que estaba peleado con Bilardo y claro, como siempre a Maradona, que es un soez, un bajo, un vil, desubicado y grosero.
Desmembraré mi propia opinión al respecto.

No puedo comprender totalmente a qué se refieren los eruditos de la prensa con el nivel no encontrado de un equipo. Brasil de Dunga como ya se ha olvidado nunca tuvo en la eliminatoria un nivel satisfactorio para más que pocos periodistas y analistas, sin embargo todo fue olvidado en cuánto se situaron en el primer lugar de la eliminatoria de Conmebol, situación que es hilarante para mí, pues a final de cuentas un equipo con apenas 5 puntos más que otro se salva de las críticas a pesar de no jugar su "mejor nivel" por el simple hecho de ser más simpáticos. Este mismo factor tiene mucho que ver creo yo en cómo se ataca a la figura del futbol nacional de un país y no del otro. Pelé tiene un extenso historial en lo que los medios han etiquetado como declaraciones desafortunadas, críticas a Romario, Ronaldo, Adriano, y una larga lista que personalmente me llevan a pensar que el astro brasileño no tiene para nada la sencillez que tanto le presumen en público en boca ajena, sino que por el contrario él se siente el mejor de la historia y por tanto jamás considerará suficientes los logros de otro. Pero claro, siempre será más fácil atacar a Diego Armando Maradona porque tiene un carácter distinto, porque no lleva la sonrisa las 24 horas, porque la forma de hablar del argentino es más coloquial que la del brasileño, porque un genio así es mitad amado mitad odiado.

¿Qué determina el nivel del equipo? ¿El potencial? y ¿Cómo sabemos nosotros cuál es el potencial como equipo de la constelación que reúne cada selección? Con más frecuencia se escucha que los equipos no cumplen con las expectativas, pero también habría que preguntar ¿quién dice que expectativas se deben cumplir y por qué? ¿basadas en qué? He llegado a la conclusión de que los únicos equipos que llenan el ojo son aquellos a los que las expectativas se habían marcado muy bajas, Senegal en 2002, el propio Brasil en 2002, Francia en 1998, Paraguay y Chile en estas eliminatorias, pero por otro lado se critica muy intensamente a equipos que a final de cuentas vienen cumpliendo el objetivo trazado, leáse Argentina, México, Italia inclusive. Si alguien preguntara a la gente de Eslovaquia si su clasificación tiene menos mérito por haberse logrado en la última fecha, no creo sinceramente que alguien contestara que siquiera lo había considerado, la selección está clasificada y eso es motivo de gozo y algarabía, aún se haya logrado hasta la jornada 10 del proceso de la UEFA; en contraparte Argentina es golpeado por hacer lo mismo, México por hacerlo hasta la fecha 9, Inglaterra por no haberse llevado las 10 victorias en su grupo y seguramente España también si no hubiera rescatado la victoria al límite en la jornada pasada ante Armenia. Se critica duramente a Portugal por ir al repechaje cuando para Eslovenia es un logro reconocido, pasando por alto que Dinamarca también montó una selección capaz con la meta de ir a Sudáfrica y que tales circunstancias han dejado a Suecia fuera de la lucha. Quizás habría que empezar a decirle al periodismo que las expectativas basadas en el deseo no son una realidad tangible y comparable, son meramente deseos y uno no puede emitir una crítica sobre la base de que no se realizaron sus propias esperanzas. Si Nigeria no califica y yo esperaba que lo hiciera no tengo el derecho a escribir que decepcionan y no tienen un buen futbol, a lo mucho podría decir que me decepcionan a mí y punto. Es una realidad eso sí, que bajo los incomprensibles parámetros de la prensa moderna muy pocos equipos nacionales cumplen con el nivel esperado, eso por supuesto es algo que tendríamos que considerar, recordando que este es el año 2009, que Bolivia hace 15 años dejó su incapacidad de ganar a Brasil en eliminatoria, que Venezuela ya no es el último lugar confirmado de Conmebol aún antes de jugar, que Australia ya no es un rival asequible (preguntar a Uruguay, Italia y toda Asia), que Grecia ya no es únicamente historia y cultura, que los líderes de goleo en Conmebol son de Chile y Paraguay, que Costa de Marfil tiene a muchos de los grandes jugadores de las competiciones UEFA, que ya no es más 1954 y que una copa ganada 4-1 como en 1970, sabe igual para quien la gana que una por 1-0 de penal como en 1990 o una en penales como la pasada edición.

Para finalizar quiero referirme a Maradona y sus declaraciones. Espero que esté cerca el día en que se pueda comprender que en el mundo del futbol es una utopía exigir que se hagan declaraciones políticamente correctas. El mundo del futbol a nivel mundial lo integran personas que consagran su tiempo a la práctica del deporte y no a tomar cursos de comunicación ni expresión ante los medios. Los futbolistas y directores técnicos son PERSONAS, humanos que tienen emociones y que muchas veces las expresarán como las sientan en el momento que ellos perciban es el ideal para su propia catarsis. El caso de Diego tiene todavía más que analizar al respecto, nació en Villa Fiorito, barrio bajo, rodeado de pobreza, bloqueado muchas veces de oportunidades por su físico, rodeado de gente que le ha provocado la explosión de su carácter porque saben como es, es un hombre duro, que tiende a expresar sus emociones de las formas más inesperadas, y quizás alguien podrá decir que es su responsabilidad aprender a manejarlas pero por Dios, quien sea libre de pecado que tire la primera piedra, la única diferencia entre Maradona y nuestra propia realidad es que a él le rodean miles de cámaras y micrófonos. Diego seguirá reaccionando si le provocan, lo ha hecho antes y lo hará siempre, no cambiará, es un hombre de 48 años que ha enfrentado la adversidad y la crítica ácida la mayor parte de su vida y su autodefensa no se desactivará tras 10 meses en el timón de una selección.

Diego es Diego, y como reza la frase... genio y figura hasta la sepultura. Diego no dejára atrás su talento, su habilidad, ni su carácter. Sólo le pido a Dios que podamos comprender un día que precisamente ese carácter es lo que hizo que Maradona se hiciera Maradona.

viernes, 25 de septiembre de 2009

8. Hombre de hierro

Cuando la afición al deporte crece más y más cada día uno se va haciendo el hábito de sintonizar eventos de distintas disciplinas, eventos que tienen mucha relevancia, otros que solo son parte de la rutina con la que transcurre cierto circuito o liga, y unos que son un poco o un mucho de ambos. Algo que no ha dejado de llamar mi atención es el hecho de que a través de los años sin pensar mucho en ello llegamos a ser testigos de marcas que quedan para la historia, acontecimientos deportivos que suceden en ese preciso momento y que gracias a los medios de comunicación podemos presenciar a la distancia para convertirnos en testigos de hazañas que por cinco minutos son noticia entre quien esté cerca y nosotros, durante ese día son titulares de periódicos, durante el mes reportajes de revistas, y aún más, durante años, recuerdos imborrables, inmortales. Estos fragmentos de gloria permanecen para siempre en la memoria de quien sigue el deporte, aunque en ciertos casos lleguemos a comprender la trascendencia de lo que vivimos hasta que termina el momento e incluso, hasta años después de haber presenciado la historia, en su primera versión o en una que la reescribe.

Así me ha pasado en diversas ocasiones y creo que a todos por lo menos una vez en la vida.
Ahora comprendo que aquella noche de 1993 en que mi padre me llevó a ese restaurante en la esquina de una de las calles principales de mi ciudad natal lo que vi fue historia en su momento de concepción. A la mesa con el español que era dueño del lugar, observamos una pelea de box en Pay-Per-View. Aquella noche, se vio la asistencia más numerosa para una pelea. Aquella noche el campeón defendió su título. Aquella noche el campeón le dio una lección boxística a su rival por haber osado insultarlo a él y a sus connacionales. Aquella noche de 1993 sin saberlo vi a Julio César Chávez llenar el estadio Azteca para apabullar groseramente a Greg Haugen.
Unos años después mi comprensión fue menos lenta. Al término de un partido de futbol me di cuenta de lo que había presenciado gracias a cierta cadena televisiva que se especializa en deportes. Esa tarde de 1998 llegué de casa al salir de la escuela y fiel a mi costumbre de buscar futbol europeo en dicho canal me percaté que jugaban dos gigantes en la máxima competición de la UEFA. Esa tarde el Real Madrid enfrentaba a la Juventus en la final de la UEFA Champions League. Esa tarde fui testigo del gol de Mijatovic y lo grité como aficionado merengue que soy y he sido siempre. Esa tarde vi como Manolo Sanchís levantaba la tan ansiada "orejona". Esa tarde y después de ver cuatro finales anteriores pude ver como el Real Madrid, mi Madrid por fin era campeón. Esa tarde de 1998 sin saberlo vi como el club que en otros tiempos acaparó la competición rompía una sequía de 32 años sin el codiciado título.

Y así me pasó muchas veces más. En 1997 vi como el Guadalajara destrozaba a Toros Neza para ser campeón de liga en México. No sabía que no volvería a ver al club levantar la copa hasta casi diez años después. En 2002 vi a las 6 de la mañana de México por televisión el partido decisivo de la copa del mundo de la FIFA; esta vez ya más consciente de lo que podía suceder lo esperaba con más ansia, para finalmente presenciar como Ronaldo marcaba su séptimo y su octavo gol en la competición y rompía una racha de 6 mundiales en que el campeón goleador no pasaba de 6 goles. En 1993 vi como la selección mexicana llegó en su primera participación como invitado a la final de Copa América y estuvieron arriba en el marcador sobre la Argentina de Maradona, Batistuta, Caniggia. Vi a Maradona en su último partido en mundiales, fui testigo del momento en que Roger Milla se convirtió en el jugador más veterano en jugar y marcar en un mundial. Vi los cinco goles de Oleg Salenko, vi a España levantar la Eurocopa 44 años después, vi a Gascoigne marcar de antología ante Escocia en la Euro 96, vi a Michael Johnson batir el record mundial de 200 y 400 metros planos, y también a Usain Bolt romper ese record de 200 y el de 100 en unos juegos olímpicos... y volver a hacerlo un año después rebajando 11 centésimas a ambar plusmarcas. Vi a Roger Federer completar el grand Slam venciendo en Roland Garros este año, y superar el máximo de torneos ganados de esta categoría cuando sumó su número 15 en Wimbledon. Vi a Michael Phelps convertirse en el atleta con más medallas doradas en unos juegos olímpicos, de hecho vi cada una de las pruebas con las que superó a Mark Spitz 36 años después. Vi a México ganar su primer torneo FIFA en 1999 y el primer mundial de cualquier categoría en 2005. Vi a los Chicago Bulls de Jordan y Pippen ganar un título... y otro, y otro. He vivido siete de las victorias de Phil Jackson como entrenador en finales NBA y fui testigo de como los Celtics un día 17 ganaban su título 17, 22 años después del anterior, incluida la imagen emotiva de Kevin Garnett diciendo "cualquier cosa es posible...lo hice mamá, lo hice".

Siguiendo la misma línea de momentos perennes, el 23 de septiembre se añadió una memoria más a la ilustre carrera de un jugador que he tenido la fortuna de ver jugar por muchos años. Este día no fue la excepción y con mucho gusto y una alegría tan ajena como distante a su logro, observé cuando Gonzalo Higuaín salió del terreno de juego para dar entrada a Raúl. Raúl González Blanco, el gran capitán, el Ferrari. Raúl y siempre Raúl. Ya había podido ver por televisión en vivo el momento en que marcó 2 tantos en un partido de la campaña pasada para superar a Di Stéfano como el goleador histórico del Madrid en la Liga, y también cuando pasó a la Saeta Rubia en goles totales con el club merengue. Pero este 23 de septiembre llegó a otra marca que es igual de importante aunque de otra naturaleza. Raúl se convirtió en el hombre que más veces ha vestido la camiseta del Real Madrid en la liga española.

Incontables ocasiones se le ha cuestionado, muy duramente, sus marcas de goles ensuciadas por sus detractores usando como arma su promedio goleador. Que no es ni de cerca el mejor, que es un mito artificial, que no es grande. Cada quién su forma de pensar, pero yo creo fervientemente que no cualquiera marca 224 goles ni juega 524 partidos (525 ya con el juego del día 28 ante el Tenerife). Será oportunista o no, no lo sé, pero sé que aún cuando se es así se necesita olfato para estar en el momento justo frente al balón y empujarlo, se necesita hambre de gloria para seguir marcando 15 años después del debut. Pero más aún, a quien le critica que supera en mucho los partidos jugados por otros históricos goleadores, habría que recordarle dos cosas. La primera, que Raúl ha evadido las lesiones con éxito, las ocasiones en que ha estado congelado para recuperarse son mínimas, al punto de saberse que Messi se ha perdido más partidos a sus 22 años que Raúl a sus 32. Pero no sólo eso, sino que en su lesión más fuerte, Raúl categóricamente rechazó el quirófano y se dedicó a hacer una rehabilitación intensa que le permitió regresar en mejores condiciones y más pronto al terreno del juego, y ¿para qué? para seguir marcando goles, para seguir sumando partidos y seguir contribuyendo al equipo. Raúl ha jugado muchos partidos más que muchos jugadores, porque lo ha podido aguantar, porque no solo es un eterno capitán, es un hombre de hierro en términos deportivos, es un ejemplo de cuidado físico. La segunda cosa por recordar a los críticos es que quien juega muchos partidos tiene algo característico, participa en lo que el equipo requiere, porque si no lo hace, sencillamente no lo alinean. Podrán decir mil veces más que el Madrid juega más torpe con él, que abra paso a la juventud, que Granero es más aporte, sin embargo Raúl ha podido participar en 709 partidos oficiales del Madrid, 525 en Liga porque se ha acomodado a muchas necesidades de su equipo y porque provee algo que muchas figuras perdieron en su camino a la fama, el corazón. Cuando uno tiene un jugador con corazón, con entrega, y que aparte se ha inscrito en el registro dorado de los resultados históricos, es consciente de que cuenta en sus filas con alguien que se convirtió ya en un símbolo, alguien que ve disminuida su capacidad de aportar al juego pero que exalta como nadie más en el campo el espíritu que hace recordar a otros, cómo es que se construyo la historia de uno de los grandes del futbol mundial.

Ser un hombre de hierro en el deporte no es nada fácil, por tanto es inaceptable que se ponga en tela de juicio la capacidad de quienes han pasado una vida consagrada a su disciplina por completo. Se requiere talento, habilidad y resultados. Cierto es que con el paso del tiempo estos disminuyen, pero es entonces cuando se tiene que saber apreciar el valor intangible de un atleta de estos en una cancha. Kareem Abdul-Jabbar, Cal Ripken Jr., A.C. Green, Paolo Maldini y recientemente Raúl, nos recuerdan que cuando el cuerpo empieza a ceder, es innegable que el final está cerca, pero hay algo dentro de nosotros que aún tiene algo que aportar, hay algo invisible que sigue sin descanso por el camino a la gloria deportiva y que prolonga un poco más el tiempo de actividad en que se puede ser productivo para el equipo. Cuando el cuerpo empieza a ceder, el alma de un deportista todavía tiene mucho por dar.

Cuando el cuerpo recuerda que es de carne y hueso, el alma y el corazón de un deportista lo recubren de algo que lo hace inmortal. Entonces, ese hombre se convierte en un verdadero "hombre de hierro".

Raúl González Blanco. El Ferrari. El eterno capitán. No lo hace eterno su pierna izquierda, ni su vaselina. Lo hace eterno su corazón. Hoy como ayer Raúl y siempre Raúl. Hoy más que nunca, Raúl y siempre Raúl.


Nota: La vida muchas veces nos regala situaciones invaluables. Como fiel seguidor y amante del deporte considero que he tenido un increible número de estas consideraciones, y sí porque el evento deportivo que he atestiguado es histórico pero aún más, porque he tenido la dicha, la fortuna y la bendición de compartir la inmensa mayoría de estos hechos con mi padre. En años recientes no ha sido siempre presencial, pero internet o el teléfono me ha permitido estar junto a él presenciando muchas de estas hazañas, y le agradezco infinitamente al Creador por darme tan especial regalo.



martes, 8 de septiembre de 2009

7. ¿Te acuerdas de mi?

Buen día hermano Honduras:

Hoy es un día importante hablando deportivamente, hoy se jugará un partido de futbol en mi estadio nacional, el estadio Azteca un escenario tan importante que muchas veces le pesa a mis jugadores tanto como a los que visitan, una locación tan imponente que en mi liga local le genera pavor al visitante del Club América cuando está en un momento dulce. Muy aparte de eso he de reconocer que las condiciones naturales del ambiente juegan su papel también para dificultar el rendimiento de los equipos que acoge en torneos, ligas y eliminatorias.
Hoy se juega en esa cancha sagrada un encuentro que debe ser vistoso, espectacular, mi equipo representativo, mi selección nacional se enfrenta a la tuya; hermano catracho hoy seremos rivales y espero con el alma que dejemos media vida en ese terreno verde porque nuestros equipos tienen condiciones, talento, habilidad y entrega, porque los hombres que nos representan tienen de más la pasión y el futbol necesarios para hacer un espectáculo de este choque en el deporte más hermoso del mundo, el juego del hombre. Suazo es una pesadilla, lo fue en serie A y lo sigue siendo en el Benfica, seguramente si juega lo será para mis hijos Magallón, Osorio, Salcido y Castro, Costly y Pavón, qué decir son contundentes, habilidosos y fuertes, Giovani me está enseñando que la confianza de 100 mil almas que lo seguirán hoy no es en vano y Cuauhtémoc... creo que lo conoces como yo y sabes de lo que es capaz.

En virtud de todo esto, creo que tu y yo podemos ver tranquilos el partido, porque será parejo, porque somos buenos y porque sabemos que lo que importa es ir al mundial. Desde 1982 que tú no asistes hermano mío, y aunque yo lo hago desde 1994 no puedo pasar de los octavos de final. Somos habitantes del mismo sector, ese que llaman CONCACAF y debemos mostrarle al señor que está al frente de la FIFA que nuestros 3 boletos directos son tan importantes como los 4 de Conmebol o los 15 europeos. Por eso hermano, no entiendo por qué tus medios han decidido sacar una cápsula televisiva donde exponen las razones por las cuales habrá "Aztecazo", y no me malentiendas en ciertas de esas explicaciones hablan solo la verdad, sobretodo en lo referente al talento, a que tienen la mejor selección catracha de todos los tiempos, que han superado etapas psicológicas que no les permitían triunfar en mis latitudes... pero, hablaron de patriotismo, se mofaron de mi sentir nacional hermano, dieron por demostrados hechos sobre los cuales solo cabe la especulación, me retaron a mi!! a mis hijos!! no a mi equipo, hablaron del velatorio más grande del mundo como si esto se tratara de una guerra, como si el Rambo León no fuera a repartir balones y juego, sino balas, tus periodistas compararon el rendimiento de tus futbolistas con los míos en Europa y después se jactaron de que a diferencia de mi selección ellos SI cuentan con un equipo de 100% nacidos en tu territorio.

Me da pena hermano mío, porque eso me habla de que las dos personas que salen diciendo eso y otras pocas detrás de la creatividad para redactar esos argumentos tienen problemas muy serios. Hablo solo de ellos porque quiero tener fe y pensar que no todos tus hijos tienen la misma corriente de pensamiento respecto a mí. Son problemas de fondo, en principio porque quiero dejarte muy claro que cuando una persona solicita mi certificado de nacionalidad, mi sistema de naturalización evalúa si cuenta con los requisitos que mi constitución señala para abrazar la identificación como mexicano. Guillermo Franco y otros miles han cumplido con ésto. Mi constitución señala que si una persona nace en mi territorio tiene por nacimiento el derecho legítimo de pedir su certificado que le avale como nacional de mi Estado. Nery Castillo y otros miles han cumplido con ésto. Estas personas son mexicanas porque mi ley suprema así lo permite y lo señala, son tan mexicanos como el que dadas las afirmacion de tus periodistas, ellos mismo definen como nacionales. Yo no tengo naturalizados y nacidos, yo tengo mexicanos por igual, y aquí el mexicano tiene sus obligaciones qué cumplir, hablando de impuestos, procesos judiciales, trámites, responsabilidades sociales y demás. Lo que tus periodistas dicen con tristeza me hace pensar que son personas con altos niveles de xenofobia, de prácticas discriminatorias y que se atreven a calificar a los hijos que tú decides adoptar, como "hondureños de segunda". El artículo 24 de tu constitución marca que adoptas hondureños por naturalización, sin embargo y con tristeza veo que estos periodistas deciden poner en tela de juicio el patriotismo de quienes por esta vía adquieren la identificación nacional, no porque hablaron de tus hijos, sino porque así lo señalaron de los míos. Hermano, hoy es 9 de Septiembre de 2009, y no podemos permitir ni tu ni yo que nuestros hijos sigan discriminando o dudando de las personas a las que decidimos acoger aunque hayan nacido en otras tierras, son tan nacionales como el que nació en nuestra tierra, porque creo que como yo, tú tienes por bien sabido que una persona jamás decide donde nacer.

Con la misma tristeza recibo las afirmaciones que me denigran, que se burlan de mí, porque lo que hoy habrá en la cancha son 22 hombres elegidos por su entrenador que nos representan en una justa deportiva como país. No son mis diplomáticos, ni mis gobernantes, mucho menos todos mis habitantes los que compiten hoy, son los hombres que han consagrado su vida a la práctica de este hermoso deporte, el futbol. No soy campeón del mundo en este rubro, no estoy en el número 1 del ranking de la FIFA, en sí no soy una potencia mundial, y sin embargo veo que tus periodistas se han dedicado a esparcir por tu tierra un sentimiento de amargura, de rabia contra mí... ¿por qué hermano? ¿por qué pretenden que tus generaciones nuevas se obsesionen conmigo? el propósito de este hexagonal es calificar a la fase final de la Copa del Mundo, no demostrar quién es el mejor del mundo porque creéme, aún estamos lejos de ser el área de donde salga ese equipo, y en parte porque nos pasamos la vida dejando que nuestros equipos de futbol se preocupen por demostrarse mutuamente un absurdo de superioridad que a la hora de ir a las citas grandes no nos han servido de nada... ¿acaso no aprenden de mi? ¿les sirvo a tus periodistas solo para atacarme pero no para trazar un camino sin mis errores? mi selección convirtió en obsesión a la de nuestro vecino del norte y el resultado creo que todos lo conocen, 10 largos años sin ganar en su tierra, patéticas demostraciones ante un equipo que se concentra en entrenar y ser mejor cada día sin importar a quién enfrente ni dónde lo haga. ¿Por qué es más importante ganarle a México en el Azteca que a Costa Rica en el Ricardo Saprissa? ¿Es qué acaso no ven tus hijos que al apuntarme como el más odiado, que al convertirme en el objeto de su obsesión están implícitamente descalificando al resto de nuestros hermanos? Son tan grandes los otros 4 que nos acompañan en esta etapa como tu y yo, porque si no hubieran mostrado algo no estarían aquí, y sin embargo los desvelos de tu prensa son para encontrar como encender el fuego de la pasión en contra mía. Me da tristeza hermano, porque rápido se han olvidado que en mis canchas muchos de tus futbolistas se han convertido en ídolos, Raúl Martínez Sambula es todo un nombre para la afición del Correcaminos, es un símbolo, Carlos Pavón lo es en la misma afición pero también en la del Celaya e incluso se le quiso mucho en la tribuna del Necaxa, Ramón Núñez se robó el corazón de los seguidores del Puebla apenas el año pasado, por decir algunos. ¿Por qué entonces insisten en hacer que tu afición nacional me odie? No soy el mejor, solo busco serlo día a día, y si todos hiciéramos eso, excelente proceso eliminatorio tendríamos, los europeos temblarían ante la fortaleza y estrategia, la habilidad y entrega de nuestra zona.

No olvides jamás, que tu historia y la mía van de la mano, que me has ayudado en mis momentos de pena y oscuridad, y yo te he asistido en los tuyos. No somos rivales, no somos enemigos, tenemos un trasfondo común en muchos sentidos, tenemos rasgos comunes, hablamos la misma lengua ¡somos hermanos!... No lo olvides Honduras, que aquí siempre recibiremos a tus hijos con el corazón y los brazos abiertos, no los vamos a intimidar ni agredir, y siempre pero siempre podrán contar en todo momento con sus hermanos mexicanos.

Espero que tu equipo y el mío hoy hagan un juego de antología, de los que se quedan en la memoria, pero ante todo, espero que tu afición y la mía comprendan que no nacieron para odiarse. Hoy no nos jugamos la patria, nos jugamos 3 puntos. No somos enemigos. Honduras y México somos hermanos.

Con cariño, México.

lunes, 31 de agosto de 2009

6. Regreso a casa... me lo reclama mi afición

Segundo tiempo. Héctor Mancilla ha marcado dos goles con lo que puede intuirse que el partido tomará un rumbo de más presión, el diablo dominante despertará y le complicará la vida a los anfitriones del Azteca. Un pase largo, Cristante lo busca junto con Cabañas, despeja, el Rolfi Montenegro se la encuentra detrás de media cancha y coloca excelente un disparo que parece fácil pero que más cercano y en tiempos distantes Kalusha Bwalya nos ha demostrado que no lo es tanto. Cae el sexto y el águila remonta el vuelo.

Ajeno a mi simpatía por otros colores, el partido del domingo por la tarde me llenó de gusto, grité como emoción los goles de Cabañas, el atrevimiento de Beauseajour que terminó en las redes por un autogol, la visión del Rolfi y hasta ese atisbo que tuvimos de Chitiva nuevamente. No es porque los prefiera, no voy a comprar mañana la camiseta azulcrema ni mucho menos, tampoco me da orgullo que sea el América superlíder, pero era necesario que volvieran. Un grande lo demuestra así, siéndolo, no hablando al respecto, un grande se parte el alma en la cancha que sea, no se encierra, busca la gloria cada jornada, busca regresar los tiempos más memorables a una realidad que los había mantenido alejados de tales hazañas. Será la camiseta que vuelve a su diseño legendario, será la paciencia al técnico, será la fe en las contrataciones de torneos pasados, en los que ya estaban, en los que volvieron, será acaso que un aficionado águila reclama cada partido que le regalen un motivo más para decir "ódiame más", será que el cambio de condiciones climáticas afectó al país entero este fin de semana, pero las águilas están de vuelta, reclaman su lugar en lo más alto, en la historia, vuelven a darle peso a su camiseta, vuelven a intimidar, a inspirar superioridad en el rival no importa si cuenta con líderes de goleo o técnicos más que capacitados, el América es grande y como grande debe jugar.

Alguien me cuestionaba el por qué de mi gusto por este resultado, por los más recientes, por el funcionamiento del equipo que asemejó en mucho a los ilustres tiempos de Mario Carrillo en los cuales coronaron un torneo con una goleada contundente sobre Tecos, hoy Estudiantes, y mi respuesta es sencilla. ¿Cómo se hace un clásico con un equipo mediocre? ¿Cómo se odia a un colero general? ¿Qué motivación se encuentra en ir a una cancha donde el histórico que resulta ser local no puede puntuar?. El Club América es necesario, para amarse, para odiarse, para apoyarlo o para abuchearlo, para llenar gradas propias y ajenas, para escuchar alientos de la barra o recordatorios a la madre, para portar su playera o para ver a quien lo hace con desprecio deportivo, para alegrarse por sus goles o para amargarse, para bien o para mal pero necesitamos al América, es parte del sazón del futbol mexicano, el andar del gigante azulcrema cada jornada tiene seguimiento de partidarios y opositores porque es un gigante y no hay nada que le quite más sentimiento a un torneo que ver a sus gigantes lejos de la disputa por la hegemonía. Enhorabuena al América por devolvernos un detalle que le da sabor a nuestra liga, por hacernos tener interés en su juego otra vez, por hacer que volvamos a sentir arrogancia, o preocupación si somos de la tribuna contraria, por hacer que una vez más el deseo más grande sea enfrentar a los de Coapa y regalarles un 5-0 que jamás olviden, gracias América por regresar, por devolvernos el hambre de destrozarte y humillarte, porque entre más alto vueles más dura será la caída a manos de tu rival odiado, porque si ganas te odiaremos más, porque cuando eres superlíder más deseamos que tropieces, porque entre más trasciendas más buscamos tu fracaso. Gracias América por devolver el equilibrio al futbol mexicano.

Un día antes. Segundo tiempo. Lluvia torrencial. Marcador en contra. Se decreta un penalti en la cancha del estadio Jalisco, y quien se perfila para tomar el disparo no es Ramón Morales por ausencia, ni Gonzalo Pineda. Es un número no muy común, el 99, pero un nombre bastante familiar para la afición rojiblanca, Omar Bravo. El disparo es errado pero se repite porque Calero se adelantó más de un metro, las reclamaciones se presentan pero al final se realizará el cobro penal una vez más. Los jugadores del Guadalajara tienen una plática breve donde parece que se dará turno al cobrador oficial presente, Pineda, pero otro jugadores entre ellos el capitán Reynoso apoyan a Bravo y éste se planta de nuevo frente al balón. La tensión crece más, hay mucha expectación en el aire y todos los ojos se posan sobre Omar, para saber si después de su estancia en el Depor y su fugaz paso por Tigres puede regresar a la senda del gol en canchas mexicanas. Toma su carrera, prende el balón. Minuto 76. Estadio Jalisco. Volvió, volvió a casa, Omar Bravo ya está de regreso.

Mucho más que el aporte que puede significar en goles para el club, mucho más que la característica que añade al ataque chiva es lo que representa, el goleador a la caza de la marca histórica de Salvador Reyes, el delantero que busca consolidarse como el ariete que tanto necesita la selección mexicana, Omar Bravo ya se hizo presente en la hoja de anotaciones, ya jugó un partido completo, parece volver a tomar ritmo poco a poco para justificar sus llamados al Tri y para demostrar con goles portando la camiseta verde que no se irá otra vez, que regresó para quedarse y que las redes van a temblar producto de sus remates.

Gracias Omar, por volver, no de España sino a la cancha, no al país sino al gol. Gracias Omar porque tu también eres un grande y como todo grande, eres necesario.

Jornada 6, jornada de regresos. En los dos polos de la rivalidad más legendaria del futbol mexicano algo volvió. Algo.. llamado protagonismo, algo, llamado grandeza.