A lo largo y ancho del planeta se ven numerosos casos donde equipos ejemplares de futbol están casados con causas sociales, con ideologías políticas o religiosas y con grupos que promueven cierta conducta. Generalmente se aprecian estas situaciones como muy valiosas, como algo que da color y sentido al compromiso con su afición pero sobre todo se ven como la mejor forma de llevar un mensaje, a través de los éxitos cosechados de una organización deportiva.
Sin embargo es prudente preguntar, ¿es esto racional en el mundo deportivo?
La historia de un club se construye a través del trabajo, compromiso y sacrificio de los jugadores que lo integran, de las gestas épicas que se forjan en el campo, de los hombres inmortales en el pensamiento colectivo, y de la consecución de esos campeonatos que se tatúan en el corazón del aficionado. Las páginas doradas de cada institución nos hablan desde décadas que caducaron, en imágenes que evocan épocas que ya no están más, momentos capturados por lentes pero también por miles de miradas, eventos que están plasmados en crónicas escritas pero también en el núcleo emocional de cada seguidor incondicional de cada equipo que se ha visto envuelto en gloria. Los madridistas seguramente se ofenderán si son interrogados sobre saber quién es Alfredo Di Stéfano, los americanistas se tomarán como una broma si la pregunta es sobre Carlos Reinoso, de la misma manera que los fieles del Athletic si les cuestionan sobre Telmo Zarraonaindía; en La Piedad no se olvidan de Victor Manuel Vucetich, en Ciudad Victoria de Héctor Hugo Eugui, mientras que la afición del Alfonso Lastras sigue recordando el "gol del milagro".
El Grande Torino, el Milan de Sacchi, los Busby Babes, el Dream Team de Cruyff. La historia es de los deportistas, ellos la construyen y al momento de mandar al fondo de la red la volea soñada, el penal del triunfo, la chilena gloriosa, el tiro libre de la copa, no se ve a nadie expresando un concepto político, ningún goleador festeja y deja de lado el clamor de la afición por afirmar que la derecha es mejor que la izquierda, ningún capitán levanta la copa afirmando que el bautista es mejor que el fundamentalista y ningún entrenador cambia su discurso de agradecimiento y dedicatoria a la fanaticada y la familia por alabar el separatismo de una región.
Por eso creo que enlazar a un club con una ideología extradeportiva es una acción bastante desacertada, pero también que corresponde a personas que evidentemente no respiran ni viven el deporte. El futbol se practica en pantalón corto, medias y tacos, no en trajes y corbatas. Tratar de casar la imagen de un club exitoso con una corriente de pensamiento es un acto de salvajes, de intolerantes y de individuos que cuelgan la bolsa de sus causas al carro del éxito en el que cabalga tal equipo. El Barcelona no es sinónimo del separatismo catalán, es sinónimo de futbol en conjunto, armonioso, alegre, vistoso y triunfador. Barcelona no es "més que un club" porque representa los sentimientos extracancha de muchos catalanes, lo es porque representa una filosofía completa, auténtica, una fórmula para ganar a la que los millones de euros no le hacen falta, y a la que el marketing le viene por llamado propio. Asumir que el Futbol Club Barcelona representa los intereses de los separatistas o ultranacionalistas catalanes es un error, porque no es para eso que existe desde 1899, sino para ganar trofeos, para establecer superioridad deportiva, para crear legado futbolístico y para pelear año con año por el trono del Olimpo del balompie, ibérico y europeo.
No mezclemos lo que no se mezcla. Futbol es futbol y no lleva nada más para ser lo que es. Si el Guadalajara no contrata jugadores extranjeros es porque está en sus principios, pero por un enfoque positivo, no por discriminar al no nacido en México. Estas son las cosas que tenemos que dejar en claro en un mundo cada vez más difuso, expresar los principios desde donde fueron concebidos, de la perspectiva positiva que nada tiene que ver con ideologías que trasciendan al deporte. Las Chivas Rayadas no contratan mexicanos solamente, por un cisma social en el que nacionales y extranjeros se enfrentaron, no lo hacen para dejarle claro al extranjero que no lo necesitamos, no. Lo hace porque pretende construir la gloria en la liga mexicana basada en el futbolista mexicano.
Pero al polarizar estas creencias nos exponemos a reacciones indeseables. Si estás leyendo, imagina por un momento que la relación Barcelona-Nacionalismo catalán, sea tal que un comité de tendencias nacionalistas de España termine por negarle la inscripción a la Liga, ¿te imaginas una Liga de España sin los blaugranas? yo no quiero; imagina por un momento el calvario personal y las consecuencias que podría tener por culpa de un desquiciado, el primer extranjero que militara en el Guadalajara; imagina por un momento que leyeras la noticia de que el primer jugador no vasco en firmar para el Athletic Club sufre un atentado en su casa; imagina por un momento los fatales resultados por la ira de aficionados radicales católicos que desaprueban la incorporación de un protestante en las filas del Celtic... ¿lo imaginas?
Dejémoslo así, en la imaginación. Hagamos del futbol un asunto de eso solamente, de futbol. Futbol no es política, futbol no es religión, futbol es futbol. Que siempre sea así, y si crees que esto no está cerca de nosotros, solo recuerda a Raúl Salinas, un jugador sin mayor trascendencia en logros personales, pero que describió como "los peores 6 meses de su vida" el tiempo en que fue prestado del Club América a Pumas de la UNAM. Imagina si dejamos que esto llegue a más...
jueves, 12 de noviembre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
9. Sólo le pido a Dios...
Los héroes se encuentran siempre dónde menos se imaginan. Muchos nombres toman su fuerza precisamente por aparecer en momentos donde otros no pudieron hacerlo y otros sencillamente le dan más solidez al estatus que ya tienen de ídolos. Para Argentina 2009, la selección de Diego dos nombres que no podrán ser olvidados serán los de Palermo y Bolatti, quienes marcaron goles definitorios, claves para que hoy el país entero pueda celebrar que finalmente se calificaron al mundial.
Sin embargo en la resaca de la jornada eliminatoria se han escuchado muchos comentarios de la prensa, evidentemente como el 90 por ciento del tiempo de forma crítica y ensañada. Que sí la Argentina juega mal, que si no encuentran su nivel, que no saben jugar a la pelota como deberían según su estirpe futbolera.. y unas más sobre el técnico, que no tiene la capacidad, que es un símbolo únicamente, que el plantel no lo escucha, que estaba peleado con Bilardo y claro, como siempre a Maradona, que es un soez, un bajo, un vil, desubicado y grosero.
Desmembraré mi propia opinión al respecto.
No puedo comprender totalmente a qué se refieren los eruditos de la prensa con el nivel no encontrado de un equipo. Brasil de Dunga como ya se ha olvidado nunca tuvo en la eliminatoria un nivel satisfactorio para más que pocos periodistas y analistas, sin embargo todo fue olvidado en cuánto se situaron en el primer lugar de la eliminatoria de Conmebol, situación que es hilarante para mí, pues a final de cuentas un equipo con apenas 5 puntos más que otro se salva de las críticas a pesar de no jugar su "mejor nivel" por el simple hecho de ser más simpáticos. Este mismo factor tiene mucho que ver creo yo en cómo se ataca a la figura del futbol nacional de un país y no del otro. Pelé tiene un extenso historial en lo que los medios han etiquetado como declaraciones desafortunadas, críticas a Romario, Ronaldo, Adriano, y una larga lista que personalmente me llevan a pensar que el astro brasileño no tiene para nada la sencillez que tanto le presumen en público en boca ajena, sino que por el contrario él se siente el mejor de la historia y por tanto jamás considerará suficientes los logros de otro. Pero claro, siempre será más fácil atacar a Diego Armando Maradona porque tiene un carácter distinto, porque no lleva la sonrisa las 24 horas, porque la forma de hablar del argentino es más coloquial que la del brasileño, porque un genio así es mitad amado mitad odiado.
¿Qué determina el nivel del equipo? ¿El potencial? y ¿Cómo sabemos nosotros cuál es el potencial como equipo de la constelación que reúne cada selección? Con más frecuencia se escucha que los equipos no cumplen con las expectativas, pero también habría que preguntar ¿quién dice que expectativas se deben cumplir y por qué? ¿basadas en qué? He llegado a la conclusión de que los únicos equipos que llenan el ojo son aquellos a los que las expectativas se habían marcado muy bajas, Senegal en 2002, el propio Brasil en 2002, Francia en 1998, Paraguay y Chile en estas eliminatorias, pero por otro lado se critica muy intensamente a equipos que a final de cuentas vienen cumpliendo el objetivo trazado, leáse Argentina, México, Italia inclusive. Si alguien preguntara a la gente de Eslovaquia si su clasificación tiene menos mérito por haberse logrado en la última fecha, no creo sinceramente que alguien contestara que siquiera lo había considerado, la selección está clasificada y eso es motivo de gozo y algarabía, aún se haya logrado hasta la jornada 10 del proceso de la UEFA; en contraparte Argentina es golpeado por hacer lo mismo, México por hacerlo hasta la fecha 9, Inglaterra por no haberse llevado las 10 victorias en su grupo y seguramente España también si no hubiera rescatado la victoria al límite en la jornada pasada ante Armenia. Se critica duramente a Portugal por ir al repechaje cuando para Eslovenia es un logro reconocido, pasando por alto que Dinamarca también montó una selección capaz con la meta de ir a Sudáfrica y que tales circunstancias han dejado a Suecia fuera de la lucha. Quizás habría que empezar a decirle al periodismo que las expectativas basadas en el deseo no son una realidad tangible y comparable, son meramente deseos y uno no puede emitir una crítica sobre la base de que no se realizaron sus propias esperanzas. Si Nigeria no califica y yo esperaba que lo hiciera no tengo el derecho a escribir que decepcionan y no tienen un buen futbol, a lo mucho podría decir que me decepcionan a mí y punto. Es una realidad eso sí, que bajo los incomprensibles parámetros de la prensa moderna muy pocos equipos nacionales cumplen con el nivel esperado, eso por supuesto es algo que tendríamos que considerar, recordando que este es el año 2009, que Bolivia hace 15 años dejó su incapacidad de ganar a Brasil en eliminatoria, que Venezuela ya no es el último lugar confirmado de Conmebol aún antes de jugar, que Australia ya no es un rival asequible (preguntar a Uruguay, Italia y toda Asia), que Grecia ya no es únicamente historia y cultura, que los líderes de goleo en Conmebol son de Chile y Paraguay, que Costa de Marfil tiene a muchos de los grandes jugadores de las competiciones UEFA, que ya no es más 1954 y que una copa ganada 4-1 como en 1970, sabe igual para quien la gana que una por 1-0 de penal como en 1990 o una en penales como la pasada edición.
Para finalizar quiero referirme a Maradona y sus declaraciones. Espero que esté cerca el día en que se pueda comprender que en el mundo del futbol es una utopía exigir que se hagan declaraciones políticamente correctas. El mundo del futbol a nivel mundial lo integran personas que consagran su tiempo a la práctica del deporte y no a tomar cursos de comunicación ni expresión ante los medios. Los futbolistas y directores técnicos son PERSONAS, humanos que tienen emociones y que muchas veces las expresarán como las sientan en el momento que ellos perciban es el ideal para su propia catarsis. El caso de Diego tiene todavía más que analizar al respecto, nació en Villa Fiorito, barrio bajo, rodeado de pobreza, bloqueado muchas veces de oportunidades por su físico, rodeado de gente que le ha provocado la explosión de su carácter porque saben como es, es un hombre duro, que tiende a expresar sus emociones de las formas más inesperadas, y quizás alguien podrá decir que es su responsabilidad aprender a manejarlas pero por Dios, quien sea libre de pecado que tire la primera piedra, la única diferencia entre Maradona y nuestra propia realidad es que a él le rodean miles de cámaras y micrófonos. Diego seguirá reaccionando si le provocan, lo ha hecho antes y lo hará siempre, no cambiará, es un hombre de 48 años que ha enfrentado la adversidad y la crítica ácida la mayor parte de su vida y su autodefensa no se desactivará tras 10 meses en el timón de una selección.
Diego es Diego, y como reza la frase... genio y figura hasta la sepultura. Diego no dejára atrás su talento, su habilidad, ni su carácter. Sólo le pido a Dios que podamos comprender un día que precisamente ese carácter es lo que hizo que Maradona se hiciera Maradona.
Sin embargo en la resaca de la jornada eliminatoria se han escuchado muchos comentarios de la prensa, evidentemente como el 90 por ciento del tiempo de forma crítica y ensañada. Que sí la Argentina juega mal, que si no encuentran su nivel, que no saben jugar a la pelota como deberían según su estirpe futbolera.. y unas más sobre el técnico, que no tiene la capacidad, que es un símbolo únicamente, que el plantel no lo escucha, que estaba peleado con Bilardo y claro, como siempre a Maradona, que es un soez, un bajo, un vil, desubicado y grosero.
Desmembraré mi propia opinión al respecto.
No puedo comprender totalmente a qué se refieren los eruditos de la prensa con el nivel no encontrado de un equipo. Brasil de Dunga como ya se ha olvidado nunca tuvo en la eliminatoria un nivel satisfactorio para más que pocos periodistas y analistas, sin embargo todo fue olvidado en cuánto se situaron en el primer lugar de la eliminatoria de Conmebol, situación que es hilarante para mí, pues a final de cuentas un equipo con apenas 5 puntos más que otro se salva de las críticas a pesar de no jugar su "mejor nivel" por el simple hecho de ser más simpáticos. Este mismo factor tiene mucho que ver creo yo en cómo se ataca a la figura del futbol nacional de un país y no del otro. Pelé tiene un extenso historial en lo que los medios han etiquetado como declaraciones desafortunadas, críticas a Romario, Ronaldo, Adriano, y una larga lista que personalmente me llevan a pensar que el astro brasileño no tiene para nada la sencillez que tanto le presumen en público en boca ajena, sino que por el contrario él se siente el mejor de la historia y por tanto jamás considerará suficientes los logros de otro. Pero claro, siempre será más fácil atacar a Diego Armando Maradona porque tiene un carácter distinto, porque no lleva la sonrisa las 24 horas, porque la forma de hablar del argentino es más coloquial que la del brasileño, porque un genio así es mitad amado mitad odiado.
¿Qué determina el nivel del equipo? ¿El potencial? y ¿Cómo sabemos nosotros cuál es el potencial como equipo de la constelación que reúne cada selección? Con más frecuencia se escucha que los equipos no cumplen con las expectativas, pero también habría que preguntar ¿quién dice que expectativas se deben cumplir y por qué? ¿basadas en qué? He llegado a la conclusión de que los únicos equipos que llenan el ojo son aquellos a los que las expectativas se habían marcado muy bajas, Senegal en 2002, el propio Brasil en 2002, Francia en 1998, Paraguay y Chile en estas eliminatorias, pero por otro lado se critica muy intensamente a equipos que a final de cuentas vienen cumpliendo el objetivo trazado, leáse Argentina, México, Italia inclusive. Si alguien preguntara a la gente de Eslovaquia si su clasificación tiene menos mérito por haberse logrado en la última fecha, no creo sinceramente que alguien contestara que siquiera lo había considerado, la selección está clasificada y eso es motivo de gozo y algarabía, aún se haya logrado hasta la jornada 10 del proceso de la UEFA; en contraparte Argentina es golpeado por hacer lo mismo, México por hacerlo hasta la fecha 9, Inglaterra por no haberse llevado las 10 victorias en su grupo y seguramente España también si no hubiera rescatado la victoria al límite en la jornada pasada ante Armenia. Se critica duramente a Portugal por ir al repechaje cuando para Eslovenia es un logro reconocido, pasando por alto que Dinamarca también montó una selección capaz con la meta de ir a Sudáfrica y que tales circunstancias han dejado a Suecia fuera de la lucha. Quizás habría que empezar a decirle al periodismo que las expectativas basadas en el deseo no son una realidad tangible y comparable, son meramente deseos y uno no puede emitir una crítica sobre la base de que no se realizaron sus propias esperanzas. Si Nigeria no califica y yo esperaba que lo hiciera no tengo el derecho a escribir que decepcionan y no tienen un buen futbol, a lo mucho podría decir que me decepcionan a mí y punto. Es una realidad eso sí, que bajo los incomprensibles parámetros de la prensa moderna muy pocos equipos nacionales cumplen con el nivel esperado, eso por supuesto es algo que tendríamos que considerar, recordando que este es el año 2009, que Bolivia hace 15 años dejó su incapacidad de ganar a Brasil en eliminatoria, que Venezuela ya no es el último lugar confirmado de Conmebol aún antes de jugar, que Australia ya no es un rival asequible (preguntar a Uruguay, Italia y toda Asia), que Grecia ya no es únicamente historia y cultura, que los líderes de goleo en Conmebol son de Chile y Paraguay, que Costa de Marfil tiene a muchos de los grandes jugadores de las competiciones UEFA, que ya no es más 1954 y que una copa ganada 4-1 como en 1970, sabe igual para quien la gana que una por 1-0 de penal como en 1990 o una en penales como la pasada edición.
Para finalizar quiero referirme a Maradona y sus declaraciones. Espero que esté cerca el día en que se pueda comprender que en el mundo del futbol es una utopía exigir que se hagan declaraciones políticamente correctas. El mundo del futbol a nivel mundial lo integran personas que consagran su tiempo a la práctica del deporte y no a tomar cursos de comunicación ni expresión ante los medios. Los futbolistas y directores técnicos son PERSONAS, humanos que tienen emociones y que muchas veces las expresarán como las sientan en el momento que ellos perciban es el ideal para su propia catarsis. El caso de Diego tiene todavía más que analizar al respecto, nació en Villa Fiorito, barrio bajo, rodeado de pobreza, bloqueado muchas veces de oportunidades por su físico, rodeado de gente que le ha provocado la explosión de su carácter porque saben como es, es un hombre duro, que tiende a expresar sus emociones de las formas más inesperadas, y quizás alguien podrá decir que es su responsabilidad aprender a manejarlas pero por Dios, quien sea libre de pecado que tire la primera piedra, la única diferencia entre Maradona y nuestra propia realidad es que a él le rodean miles de cámaras y micrófonos. Diego seguirá reaccionando si le provocan, lo ha hecho antes y lo hará siempre, no cambiará, es un hombre de 48 años que ha enfrentado la adversidad y la crítica ácida la mayor parte de su vida y su autodefensa no se desactivará tras 10 meses en el timón de una selección.
Diego es Diego, y como reza la frase... genio y figura hasta la sepultura. Diego no dejára atrás su talento, su habilidad, ni su carácter. Sólo le pido a Dios que podamos comprender un día que precisamente ese carácter es lo que hizo que Maradona se hiciera Maradona.
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viernes, 25 de septiembre de 2009
8. Hombre de hierro
Cuando la afición al deporte crece más y más cada día uno se va haciendo el hábito de sintonizar eventos de distintas disciplinas, eventos que tienen mucha relevancia, otros que solo son parte de la rutina con la que transcurre cierto circuito o liga, y unos que son un poco o un mucho de ambos. Algo que no ha dejado de llamar mi atención es el hecho de que a través de los años sin pensar mucho en ello llegamos a ser testigos de marcas que quedan para la historia, acontecimientos deportivos que suceden en ese preciso momento y que gracias a los medios de comunicación podemos presenciar a la distancia para convertirnos en testigos de hazañas que por cinco minutos son noticia entre quien esté cerca y nosotros, durante ese día son titulares de periódicos, durante el mes reportajes de revistas, y aún más, durante años, recuerdos imborrables, inmortales. Estos fragmentos de gloria permanecen para siempre en la memoria de quien sigue el deporte, aunque en ciertos casos lleguemos a comprender la trascendencia de lo que vivimos hasta que termina el momento e incluso, hasta años después de haber presenciado la historia, en su primera versión o en una que la reescribe.
Así me ha pasado en diversas ocasiones y creo que a todos por lo menos una vez en la vida.
Ahora comprendo que aquella noche de 1993 en que mi padre me llevó a ese restaurante en la esquina de una de las calles principales de mi ciudad natal lo que vi fue historia en su momento de concepción. A la mesa con el español que era dueño del lugar, observamos una pelea de box en Pay-Per-View. Aquella noche, se vio la asistencia más numerosa para una pelea. Aquella noche el campeón defendió su título. Aquella noche el campeón le dio una lección boxística a su rival por haber osado insultarlo a él y a sus connacionales. Aquella noche de 1993 sin saberlo vi a Julio César Chávez llenar el estadio Azteca para apabullar groseramente a Greg Haugen.
Unos años después mi comprensión fue menos lenta. Al término de un partido de futbol me di cuenta de lo que había presenciado gracias a cierta cadena televisiva que se especializa en deportes. Esa tarde de 1998 llegué de casa al salir de la escuela y fiel a mi costumbre de buscar futbol europeo en dicho canal me percaté que jugaban dos gigantes en la máxima competición de la UEFA. Esa tarde el Real Madrid enfrentaba a la Juventus en la final de la UEFA Champions League. Esa tarde fui testigo del gol de Mijatovic y lo grité como aficionado merengue que soy y he sido siempre. Esa tarde vi como Manolo Sanchís levantaba la tan ansiada "orejona". Esa tarde y después de ver cuatro finales anteriores pude ver como el Real Madrid, mi Madrid por fin era campeón. Esa tarde de 1998 sin saberlo vi como el club que en otros tiempos acaparó la competición rompía una sequía de 32 años sin el codiciado título.
Y así me pasó muchas veces más. En 1997 vi como el Guadalajara destrozaba a Toros Neza para ser campeón de liga en México. No sabía que no volvería a ver al club levantar la copa hasta casi diez años después. En 2002 vi a las 6 de la mañana de México por televisión el partido decisivo de la copa del mundo de la FIFA; esta vez ya más consciente de lo que podía suceder lo esperaba con más ansia, para finalmente presenciar como Ronaldo marcaba su séptimo y su octavo gol en la competición y rompía una racha de 6 mundiales en que el campeón goleador no pasaba de 6 goles. En 1993 vi como la selección mexicana llegó en su primera participación como invitado a la final de Copa América y estuvieron arriba en el marcador sobre la Argentina de Maradona, Batistuta, Caniggia. Vi a Maradona en su último partido en mundiales, fui testigo del momento en que Roger Milla se convirtió en el jugador más veterano en jugar y marcar en un mundial. Vi los cinco goles de Oleg Salenko, vi a España levantar la Eurocopa 44 años después, vi a Gascoigne marcar de antología ante Escocia en la Euro 96, vi a Michael Johnson batir el record mundial de 200 y 400 metros planos, y también a Usain Bolt romper ese record de 200 y el de 100 en unos juegos olímpicos... y volver a hacerlo un año después rebajando 11 centésimas a ambar plusmarcas. Vi a Roger Federer completar el grand Slam venciendo en Roland Garros este año, y superar el máximo de torneos ganados de esta categoría cuando sumó su número 15 en Wimbledon. Vi a Michael Phelps convertirse en el atleta con más medallas doradas en unos juegos olímpicos, de hecho vi cada una de las pruebas con las que superó a Mark Spitz 36 años después. Vi a México ganar su primer torneo FIFA en 1999 y el primer mundial de cualquier categoría en 2005. Vi a los Chicago Bulls de Jordan y Pippen ganar un título... y otro, y otro. He vivido siete de las victorias de Phil Jackson como entrenador en finales NBA y fui testigo de como los Celtics un día 17 ganaban su título 17, 22 años después del anterior, incluida la imagen emotiva de Kevin Garnett diciendo "cualquier cosa es posible...lo hice mamá, lo hice".
Siguiendo la misma línea de momentos perennes, el 23 de septiembre se añadió una memoria más a la ilustre carrera de un jugador que he tenido la fortuna de ver jugar por muchos años. Este día no fue la excepción y con mucho gusto y una alegría tan ajena como distante a su logro, observé cuando Gonzalo Higuaín salió del terreno de juego para dar entrada a Raúl. Raúl González Blanco, el gran capitán, el Ferrari. Raúl y siempre Raúl. Ya había podido ver por televisión en vivo el momento en que marcó 2 tantos en un partido de la campaña pasada para superar a Di Stéfano como el goleador histórico del Madrid en la Liga, y también cuando pasó a la Saeta Rubia en goles totales con el club merengue. Pero este 23 de septiembre llegó a otra marca que es igual de importante aunque de otra naturaleza. Raúl se convirtió en el hombre que más veces ha vestido la camiseta del Real Madrid en la liga española.
Incontables ocasiones se le ha cuestionado, muy duramente, sus marcas de goles ensuciadas por sus detractores usando como arma su promedio goleador. Que no es ni de cerca el mejor, que es un mito artificial, que no es grande. Cada quién su forma de pensar, pero yo creo fervientemente que no cualquiera marca 224 goles ni juega 524 partidos (525 ya con el juego del día 28 ante el Tenerife). Será oportunista o no, no lo sé, pero sé que aún cuando se es así se necesita olfato para estar en el momento justo frente al balón y empujarlo, se necesita hambre de gloria para seguir marcando 15 años después del debut. Pero más aún, a quien le critica que supera en mucho los partidos jugados por otros históricos goleadores, habría que recordarle dos cosas. La primera, que Raúl ha evadido las lesiones con éxito, las ocasiones en que ha estado congelado para recuperarse son mínimas, al punto de saberse que Messi se ha perdido más partidos a sus 22 años que Raúl a sus 32. Pero no sólo eso, sino que en su lesión más fuerte, Raúl categóricamente rechazó el quirófano y se dedicó a hacer una rehabilitación intensa que le permitió regresar en mejores condiciones y más pronto al terreno del juego, y ¿para qué? para seguir marcando goles, para seguir sumando partidos y seguir contribuyendo al equipo. Raúl ha jugado muchos partidos más que muchos jugadores, porque lo ha podido aguantar, porque no solo es un eterno capitán, es un hombre de hierro en términos deportivos, es un ejemplo de cuidado físico. La segunda cosa por recordar a los críticos es que quien juega muchos partidos tiene algo característico, participa en lo que el equipo requiere, porque si no lo hace, sencillamente no lo alinean. Podrán decir mil veces más que el Madrid juega más torpe con él, que abra paso a la juventud, que Granero es más aporte, sin embargo Raúl ha podido participar en 709 partidos oficiales del Madrid, 525 en Liga porque se ha acomodado a muchas necesidades de su equipo y porque provee algo que muchas figuras perdieron en su camino a la fama, el corazón. Cuando uno tiene un jugador con corazón, con entrega, y que aparte se ha inscrito en el registro dorado de los resultados históricos, es consciente de que cuenta en sus filas con alguien que se convirtió ya en un símbolo, alguien que ve disminuida su capacidad de aportar al juego pero que exalta como nadie más en el campo el espíritu que hace recordar a otros, cómo es que se construyo la historia de uno de los grandes del futbol mundial.
Ser un hombre de hierro en el deporte no es nada fácil, por tanto es inaceptable que se ponga en tela de juicio la capacidad de quienes han pasado una vida consagrada a su disciplina por completo. Se requiere talento, habilidad y resultados. Cierto es que con el paso del tiempo estos disminuyen, pero es entonces cuando se tiene que saber apreciar el valor intangible de un atleta de estos en una cancha. Kareem Abdul-Jabbar, Cal Ripken Jr., A.C. Green, Paolo Maldini y recientemente Raúl, nos recuerdan que cuando el cuerpo empieza a ceder, es innegable que el final está cerca, pero hay algo dentro de nosotros que aún tiene algo que aportar, hay algo invisible que sigue sin descanso por el camino a la gloria deportiva y que prolonga un poco más el tiempo de actividad en que se puede ser productivo para el equipo. Cuando el cuerpo empieza a ceder, el alma de un deportista todavía tiene mucho por dar.
Cuando el cuerpo recuerda que es de carne y hueso, el alma y el corazón de un deportista lo recubren de algo que lo hace inmortal. Entonces, ese hombre se convierte en un verdadero "hombre de hierro".
Raúl González Blanco. El Ferrari. El eterno capitán. No lo hace eterno su pierna izquierda, ni su vaselina. Lo hace eterno su corazón. Hoy como ayer Raúl y siempre Raúl. Hoy más que nunca, Raúl y siempre Raúl.
Nota: La vida muchas veces nos regala situaciones invaluables. Como fiel seguidor y amante del deporte considero que he tenido un increible número de estas consideraciones, y sí porque el evento deportivo que he atestiguado es histórico pero aún más, porque he tenido la dicha, la fortuna y la bendición de compartir la inmensa mayoría de estos hechos con mi padre. En años recientes no ha sido siempre presencial, pero internet o el teléfono me ha permitido estar junto a él presenciando muchas de estas hazañas, y le agradezco infinitamente al Creador por darme tan especial regalo.
Así me ha pasado en diversas ocasiones y creo que a todos por lo menos una vez en la vida.
Ahora comprendo que aquella noche de 1993 en que mi padre me llevó a ese restaurante en la esquina de una de las calles principales de mi ciudad natal lo que vi fue historia en su momento de concepción. A la mesa con el español que era dueño del lugar, observamos una pelea de box en Pay-Per-View. Aquella noche, se vio la asistencia más numerosa para una pelea. Aquella noche el campeón defendió su título. Aquella noche el campeón le dio una lección boxística a su rival por haber osado insultarlo a él y a sus connacionales. Aquella noche de 1993 sin saberlo vi a Julio César Chávez llenar el estadio Azteca para apabullar groseramente a Greg Haugen.
Unos años después mi comprensión fue menos lenta. Al término de un partido de futbol me di cuenta de lo que había presenciado gracias a cierta cadena televisiva que se especializa en deportes. Esa tarde de 1998 llegué de casa al salir de la escuela y fiel a mi costumbre de buscar futbol europeo en dicho canal me percaté que jugaban dos gigantes en la máxima competición de la UEFA. Esa tarde el Real Madrid enfrentaba a la Juventus en la final de la UEFA Champions League. Esa tarde fui testigo del gol de Mijatovic y lo grité como aficionado merengue que soy y he sido siempre. Esa tarde vi como Manolo Sanchís levantaba la tan ansiada "orejona". Esa tarde y después de ver cuatro finales anteriores pude ver como el Real Madrid, mi Madrid por fin era campeón. Esa tarde de 1998 sin saberlo vi como el club que en otros tiempos acaparó la competición rompía una sequía de 32 años sin el codiciado título.
Y así me pasó muchas veces más. En 1997 vi como el Guadalajara destrozaba a Toros Neza para ser campeón de liga en México. No sabía que no volvería a ver al club levantar la copa hasta casi diez años después. En 2002 vi a las 6 de la mañana de México por televisión el partido decisivo de la copa del mundo de la FIFA; esta vez ya más consciente de lo que podía suceder lo esperaba con más ansia, para finalmente presenciar como Ronaldo marcaba su séptimo y su octavo gol en la competición y rompía una racha de 6 mundiales en que el campeón goleador no pasaba de 6 goles. En 1993 vi como la selección mexicana llegó en su primera participación como invitado a la final de Copa América y estuvieron arriba en el marcador sobre la Argentina de Maradona, Batistuta, Caniggia. Vi a Maradona en su último partido en mundiales, fui testigo del momento en que Roger Milla se convirtió en el jugador más veterano en jugar y marcar en un mundial. Vi los cinco goles de Oleg Salenko, vi a España levantar la Eurocopa 44 años después, vi a Gascoigne marcar de antología ante Escocia en la Euro 96, vi a Michael Johnson batir el record mundial de 200 y 400 metros planos, y también a Usain Bolt romper ese record de 200 y el de 100 en unos juegos olímpicos... y volver a hacerlo un año después rebajando 11 centésimas a ambar plusmarcas. Vi a Roger Federer completar el grand Slam venciendo en Roland Garros este año, y superar el máximo de torneos ganados de esta categoría cuando sumó su número 15 en Wimbledon. Vi a Michael Phelps convertirse en el atleta con más medallas doradas en unos juegos olímpicos, de hecho vi cada una de las pruebas con las que superó a Mark Spitz 36 años después. Vi a México ganar su primer torneo FIFA en 1999 y el primer mundial de cualquier categoría en 2005. Vi a los Chicago Bulls de Jordan y Pippen ganar un título... y otro, y otro. He vivido siete de las victorias de Phil Jackson como entrenador en finales NBA y fui testigo de como los Celtics un día 17 ganaban su título 17, 22 años después del anterior, incluida la imagen emotiva de Kevin Garnett diciendo "cualquier cosa es posible...lo hice mamá, lo hice".
Siguiendo la misma línea de momentos perennes, el 23 de septiembre se añadió una memoria más a la ilustre carrera de un jugador que he tenido la fortuna de ver jugar por muchos años. Este día no fue la excepción y con mucho gusto y una alegría tan ajena como distante a su logro, observé cuando Gonzalo Higuaín salió del terreno de juego para dar entrada a Raúl. Raúl González Blanco, el gran capitán, el Ferrari. Raúl y siempre Raúl. Ya había podido ver por televisión en vivo el momento en que marcó 2 tantos en un partido de la campaña pasada para superar a Di Stéfano como el goleador histórico del Madrid en la Liga, y también cuando pasó a la Saeta Rubia en goles totales con el club merengue. Pero este 23 de septiembre llegó a otra marca que es igual de importante aunque de otra naturaleza. Raúl se convirtió en el hombre que más veces ha vestido la camiseta del Real Madrid en la liga española.
Incontables ocasiones se le ha cuestionado, muy duramente, sus marcas de goles ensuciadas por sus detractores usando como arma su promedio goleador. Que no es ni de cerca el mejor, que es un mito artificial, que no es grande. Cada quién su forma de pensar, pero yo creo fervientemente que no cualquiera marca 224 goles ni juega 524 partidos (525 ya con el juego del día 28 ante el Tenerife). Será oportunista o no, no lo sé, pero sé que aún cuando se es así se necesita olfato para estar en el momento justo frente al balón y empujarlo, se necesita hambre de gloria para seguir marcando 15 años después del debut. Pero más aún, a quien le critica que supera en mucho los partidos jugados por otros históricos goleadores, habría que recordarle dos cosas. La primera, que Raúl ha evadido las lesiones con éxito, las ocasiones en que ha estado congelado para recuperarse son mínimas, al punto de saberse que Messi se ha perdido más partidos a sus 22 años que Raúl a sus 32. Pero no sólo eso, sino que en su lesión más fuerte, Raúl categóricamente rechazó el quirófano y se dedicó a hacer una rehabilitación intensa que le permitió regresar en mejores condiciones y más pronto al terreno del juego, y ¿para qué? para seguir marcando goles, para seguir sumando partidos y seguir contribuyendo al equipo. Raúl ha jugado muchos partidos más que muchos jugadores, porque lo ha podido aguantar, porque no solo es un eterno capitán, es un hombre de hierro en términos deportivos, es un ejemplo de cuidado físico. La segunda cosa por recordar a los críticos es que quien juega muchos partidos tiene algo característico, participa en lo que el equipo requiere, porque si no lo hace, sencillamente no lo alinean. Podrán decir mil veces más que el Madrid juega más torpe con él, que abra paso a la juventud, que Granero es más aporte, sin embargo Raúl ha podido participar en 709 partidos oficiales del Madrid, 525 en Liga porque se ha acomodado a muchas necesidades de su equipo y porque provee algo que muchas figuras perdieron en su camino a la fama, el corazón. Cuando uno tiene un jugador con corazón, con entrega, y que aparte se ha inscrito en el registro dorado de los resultados históricos, es consciente de que cuenta en sus filas con alguien que se convirtió ya en un símbolo, alguien que ve disminuida su capacidad de aportar al juego pero que exalta como nadie más en el campo el espíritu que hace recordar a otros, cómo es que se construyo la historia de uno de los grandes del futbol mundial.
Ser un hombre de hierro en el deporte no es nada fácil, por tanto es inaceptable que se ponga en tela de juicio la capacidad de quienes han pasado una vida consagrada a su disciplina por completo. Se requiere talento, habilidad y resultados. Cierto es que con el paso del tiempo estos disminuyen, pero es entonces cuando se tiene que saber apreciar el valor intangible de un atleta de estos en una cancha. Kareem Abdul-Jabbar, Cal Ripken Jr., A.C. Green, Paolo Maldini y recientemente Raúl, nos recuerdan que cuando el cuerpo empieza a ceder, es innegable que el final está cerca, pero hay algo dentro de nosotros que aún tiene algo que aportar, hay algo invisible que sigue sin descanso por el camino a la gloria deportiva y que prolonga un poco más el tiempo de actividad en que se puede ser productivo para el equipo. Cuando el cuerpo empieza a ceder, el alma de un deportista todavía tiene mucho por dar.
Cuando el cuerpo recuerda que es de carne y hueso, el alma y el corazón de un deportista lo recubren de algo que lo hace inmortal. Entonces, ese hombre se convierte en un verdadero "hombre de hierro".
Raúl González Blanco. El Ferrari. El eterno capitán. No lo hace eterno su pierna izquierda, ni su vaselina. Lo hace eterno su corazón. Hoy como ayer Raúl y siempre Raúl. Hoy más que nunca, Raúl y siempre Raúl.
Nota: La vida muchas veces nos regala situaciones invaluables. Como fiel seguidor y amante del deporte considero que he tenido un increible número de estas consideraciones, y sí porque el evento deportivo que he atestiguado es histórico pero aún más, porque he tenido la dicha, la fortuna y la bendición de compartir la inmensa mayoría de estos hechos con mi padre. En años recientes no ha sido siempre presencial, pero internet o el teléfono me ha permitido estar junto a él presenciando muchas de estas hazañas, y le agradezco infinitamente al Creador por darme tan especial regalo.
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martes, 8 de septiembre de 2009
7. ¿Te acuerdas de mi?
Buen día hermano Honduras:
Hoy es un día importante hablando deportivamente, hoy se jugará un partido de futbol en mi estadio nacional, el estadio Azteca un escenario tan importante que muchas veces le pesa a mis jugadores tanto como a los que visitan, una locación tan imponente que en mi liga local le genera pavor al visitante del Club América cuando está en un momento dulce. Muy aparte de eso he de reconocer que las condiciones naturales del ambiente juegan su papel también para dificultar el rendimiento de los equipos que acoge en torneos, ligas y eliminatorias.
Hoy se juega en esa cancha sagrada un encuentro que debe ser vistoso, espectacular, mi equipo representativo, mi selección nacional se enfrenta a la tuya; hermano catracho hoy seremos rivales y espero con el alma que dejemos media vida en ese terreno verde porque nuestros equipos tienen condiciones, talento, habilidad y entrega, porque los hombres que nos representan tienen de más la pasión y el futbol necesarios para hacer un espectáculo de este choque en el deporte más hermoso del mundo, el juego del hombre. Suazo es una pesadilla, lo fue en serie A y lo sigue siendo en el Benfica, seguramente si juega lo será para mis hijos Magallón, Osorio, Salcido y Castro, Costly y Pavón, qué decir son contundentes, habilidosos y fuertes, Giovani me está enseñando que la confianza de 100 mil almas que lo seguirán hoy no es en vano y Cuauhtémoc... creo que lo conoces como yo y sabes de lo que es capaz.
En virtud de todo esto, creo que tu y yo podemos ver tranquilos el partido, porque será parejo, porque somos buenos y porque sabemos que lo que importa es ir al mundial. Desde 1982 que tú no asistes hermano mío, y aunque yo lo hago desde 1994 no puedo pasar de los octavos de final. Somos habitantes del mismo sector, ese que llaman CONCACAF y debemos mostrarle al señor que está al frente de la FIFA que nuestros 3 boletos directos son tan importantes como los 4 de Conmebol o los 15 europeos. Por eso hermano, no entiendo por qué tus medios han decidido sacar una cápsula televisiva donde exponen las razones por las cuales habrá "Aztecazo", y no me malentiendas en ciertas de esas explicaciones hablan solo la verdad, sobretodo en lo referente al talento, a que tienen la mejor selección catracha de todos los tiempos, que han superado etapas psicológicas que no les permitían triunfar en mis latitudes... pero, hablaron de patriotismo, se mofaron de mi sentir nacional hermano, dieron por demostrados hechos sobre los cuales solo cabe la especulación, me retaron a mi!! a mis hijos!! no a mi equipo, hablaron del velatorio más grande del mundo como si esto se tratara de una guerra, como si el Rambo León no fuera a repartir balones y juego, sino balas, tus periodistas compararon el rendimiento de tus futbolistas con los míos en Europa y después se jactaron de que a diferencia de mi selección ellos SI cuentan con un equipo de 100% nacidos en tu territorio.
Me da pena hermano mío, porque eso me habla de que las dos personas que salen diciendo eso y otras pocas detrás de la creatividad para redactar esos argumentos tienen problemas muy serios. Hablo solo de ellos porque quiero tener fe y pensar que no todos tus hijos tienen la misma corriente de pensamiento respecto a mí. Son problemas de fondo, en principio porque quiero dejarte muy claro que cuando una persona solicita mi certificado de nacionalidad, mi sistema de naturalización evalúa si cuenta con los requisitos que mi constitución señala para abrazar la identificación como mexicano. Guillermo Franco y otros miles han cumplido con ésto. Mi constitución señala que si una persona nace en mi territorio tiene por nacimiento el derecho legítimo de pedir su certificado que le avale como nacional de mi Estado. Nery Castillo y otros miles han cumplido con ésto. Estas personas son mexicanas porque mi ley suprema así lo permite y lo señala, son tan mexicanos como el que dadas las afirmacion de tus periodistas, ellos mismo definen como nacionales. Yo no tengo naturalizados y nacidos, yo tengo mexicanos por igual, y aquí el mexicano tiene sus obligaciones qué cumplir, hablando de impuestos, procesos judiciales, trámites, responsabilidades sociales y demás. Lo que tus periodistas dicen con tristeza me hace pensar que son personas con altos niveles de xenofobia, de prácticas discriminatorias y que se atreven a calificar a los hijos que tú decides adoptar, como "hondureños de segunda". El artículo 24 de tu constitución marca que adoptas hondureños por naturalización, sin embargo y con tristeza veo que estos periodistas deciden poner en tela de juicio el patriotismo de quienes por esta vía adquieren la identificación nacional, no porque hablaron de tus hijos, sino porque así lo señalaron de los míos. Hermano, hoy es 9 de Septiembre de 2009, y no podemos permitir ni tu ni yo que nuestros hijos sigan discriminando o dudando de las personas a las que decidimos acoger aunque hayan nacido en otras tierras, son tan nacionales como el que nació en nuestra tierra, porque creo que como yo, tú tienes por bien sabido que una persona jamás decide donde nacer.
Con la misma tristeza recibo las afirmaciones que me denigran, que se burlan de mí, porque lo que hoy habrá en la cancha son 22 hombres elegidos por su entrenador que nos representan en una justa deportiva como país. No son mis diplomáticos, ni mis gobernantes, mucho menos todos mis habitantes los que compiten hoy, son los hombres que han consagrado su vida a la práctica de este hermoso deporte, el futbol. No soy campeón del mundo en este rubro, no estoy en el número 1 del ranking de la FIFA, en sí no soy una potencia mundial, y sin embargo veo que tus periodistas se han dedicado a esparcir por tu tierra un sentimiento de amargura, de rabia contra mí... ¿por qué hermano? ¿por qué pretenden que tus generaciones nuevas se obsesionen conmigo? el propósito de este hexagonal es calificar a la fase final de la Copa del Mundo, no demostrar quién es el mejor del mundo porque creéme, aún estamos lejos de ser el área de donde salga ese equipo, y en parte porque nos pasamos la vida dejando que nuestros equipos de futbol se preocupen por demostrarse mutuamente un absurdo de superioridad que a la hora de ir a las citas grandes no nos han servido de nada... ¿acaso no aprenden de mi? ¿les sirvo a tus periodistas solo para atacarme pero no para trazar un camino sin mis errores? mi selección convirtió en obsesión a la de nuestro vecino del norte y el resultado creo que todos lo conocen, 10 largos años sin ganar en su tierra, patéticas demostraciones ante un equipo que se concentra en entrenar y ser mejor cada día sin importar a quién enfrente ni dónde lo haga. ¿Por qué es más importante ganarle a México en el Azteca que a Costa Rica en el Ricardo Saprissa? ¿Es qué acaso no ven tus hijos que al apuntarme como el más odiado, que al convertirme en el objeto de su obsesión están implícitamente descalificando al resto de nuestros hermanos? Son tan grandes los otros 4 que nos acompañan en esta etapa como tu y yo, porque si no hubieran mostrado algo no estarían aquí, y sin embargo los desvelos de tu prensa son para encontrar como encender el fuego de la pasión en contra mía. Me da tristeza hermano, porque rápido se han olvidado que en mis canchas muchos de tus futbolistas se han convertido en ídolos, Raúl Martínez Sambula es todo un nombre para la afición del Correcaminos, es un símbolo, Carlos Pavón lo es en la misma afición pero también en la del Celaya e incluso se le quiso mucho en la tribuna del Necaxa, Ramón Núñez se robó el corazón de los seguidores del Puebla apenas el año pasado, por decir algunos. ¿Por qué entonces insisten en hacer que tu afición nacional me odie? No soy el mejor, solo busco serlo día a día, y si todos hiciéramos eso, excelente proceso eliminatorio tendríamos, los europeos temblarían ante la fortaleza y estrategia, la habilidad y entrega de nuestra zona.
No olvides jamás, que tu historia y la mía van de la mano, que me has ayudado en mis momentos de pena y oscuridad, y yo te he asistido en los tuyos. No somos rivales, no somos enemigos, tenemos un trasfondo común en muchos sentidos, tenemos rasgos comunes, hablamos la misma lengua ¡somos hermanos!... No lo olvides Honduras, que aquí siempre recibiremos a tus hijos con el corazón y los brazos abiertos, no los vamos a intimidar ni agredir, y siempre pero siempre podrán contar en todo momento con sus hermanos mexicanos.
Espero que tu equipo y el mío hoy hagan un juego de antología, de los que se quedan en la memoria, pero ante todo, espero que tu afición y la mía comprendan que no nacieron para odiarse. Hoy no nos jugamos la patria, nos jugamos 3 puntos. No somos enemigos. Honduras y México somos hermanos.
Con cariño, México.
Hoy es un día importante hablando deportivamente, hoy se jugará un partido de futbol en mi estadio nacional, el estadio Azteca un escenario tan importante que muchas veces le pesa a mis jugadores tanto como a los que visitan, una locación tan imponente que en mi liga local le genera pavor al visitante del Club América cuando está en un momento dulce. Muy aparte de eso he de reconocer que las condiciones naturales del ambiente juegan su papel también para dificultar el rendimiento de los equipos que acoge en torneos, ligas y eliminatorias.
Hoy se juega en esa cancha sagrada un encuentro que debe ser vistoso, espectacular, mi equipo representativo, mi selección nacional se enfrenta a la tuya; hermano catracho hoy seremos rivales y espero con el alma que dejemos media vida en ese terreno verde porque nuestros equipos tienen condiciones, talento, habilidad y entrega, porque los hombres que nos representan tienen de más la pasión y el futbol necesarios para hacer un espectáculo de este choque en el deporte más hermoso del mundo, el juego del hombre. Suazo es una pesadilla, lo fue en serie A y lo sigue siendo en el Benfica, seguramente si juega lo será para mis hijos Magallón, Osorio, Salcido y Castro, Costly y Pavón, qué decir son contundentes, habilidosos y fuertes, Giovani me está enseñando que la confianza de 100 mil almas que lo seguirán hoy no es en vano y Cuauhtémoc... creo que lo conoces como yo y sabes de lo que es capaz.
En virtud de todo esto, creo que tu y yo podemos ver tranquilos el partido, porque será parejo, porque somos buenos y porque sabemos que lo que importa es ir al mundial. Desde 1982 que tú no asistes hermano mío, y aunque yo lo hago desde 1994 no puedo pasar de los octavos de final. Somos habitantes del mismo sector, ese que llaman CONCACAF y debemos mostrarle al señor que está al frente de la FIFA que nuestros 3 boletos directos son tan importantes como los 4 de Conmebol o los 15 europeos. Por eso hermano, no entiendo por qué tus medios han decidido sacar una cápsula televisiva donde exponen las razones por las cuales habrá "Aztecazo", y no me malentiendas en ciertas de esas explicaciones hablan solo la verdad, sobretodo en lo referente al talento, a que tienen la mejor selección catracha de todos los tiempos, que han superado etapas psicológicas que no les permitían triunfar en mis latitudes... pero, hablaron de patriotismo, se mofaron de mi sentir nacional hermano, dieron por demostrados hechos sobre los cuales solo cabe la especulación, me retaron a mi!! a mis hijos!! no a mi equipo, hablaron del velatorio más grande del mundo como si esto se tratara de una guerra, como si el Rambo León no fuera a repartir balones y juego, sino balas, tus periodistas compararon el rendimiento de tus futbolistas con los míos en Europa y después se jactaron de que a diferencia de mi selección ellos SI cuentan con un equipo de 100% nacidos en tu territorio.
Me da pena hermano mío, porque eso me habla de que las dos personas que salen diciendo eso y otras pocas detrás de la creatividad para redactar esos argumentos tienen problemas muy serios. Hablo solo de ellos porque quiero tener fe y pensar que no todos tus hijos tienen la misma corriente de pensamiento respecto a mí. Son problemas de fondo, en principio porque quiero dejarte muy claro que cuando una persona solicita mi certificado de nacionalidad, mi sistema de naturalización evalúa si cuenta con los requisitos que mi constitución señala para abrazar la identificación como mexicano. Guillermo Franco y otros miles han cumplido con ésto. Mi constitución señala que si una persona nace en mi territorio tiene por nacimiento el derecho legítimo de pedir su certificado que le avale como nacional de mi Estado. Nery Castillo y otros miles han cumplido con ésto. Estas personas son mexicanas porque mi ley suprema así lo permite y lo señala, son tan mexicanos como el que dadas las afirmacion de tus periodistas, ellos mismo definen como nacionales. Yo no tengo naturalizados y nacidos, yo tengo mexicanos por igual, y aquí el mexicano tiene sus obligaciones qué cumplir, hablando de impuestos, procesos judiciales, trámites, responsabilidades sociales y demás. Lo que tus periodistas dicen con tristeza me hace pensar que son personas con altos niveles de xenofobia, de prácticas discriminatorias y que se atreven a calificar a los hijos que tú decides adoptar, como "hondureños de segunda". El artículo 24 de tu constitución marca que adoptas hondureños por naturalización, sin embargo y con tristeza veo que estos periodistas deciden poner en tela de juicio el patriotismo de quienes por esta vía adquieren la identificación nacional, no porque hablaron de tus hijos, sino porque así lo señalaron de los míos. Hermano, hoy es 9 de Septiembre de 2009, y no podemos permitir ni tu ni yo que nuestros hijos sigan discriminando o dudando de las personas a las que decidimos acoger aunque hayan nacido en otras tierras, son tan nacionales como el que nació en nuestra tierra, porque creo que como yo, tú tienes por bien sabido que una persona jamás decide donde nacer.
Con la misma tristeza recibo las afirmaciones que me denigran, que se burlan de mí, porque lo que hoy habrá en la cancha son 22 hombres elegidos por su entrenador que nos representan en una justa deportiva como país. No son mis diplomáticos, ni mis gobernantes, mucho menos todos mis habitantes los que compiten hoy, son los hombres que han consagrado su vida a la práctica de este hermoso deporte, el futbol. No soy campeón del mundo en este rubro, no estoy en el número 1 del ranking de la FIFA, en sí no soy una potencia mundial, y sin embargo veo que tus periodistas se han dedicado a esparcir por tu tierra un sentimiento de amargura, de rabia contra mí... ¿por qué hermano? ¿por qué pretenden que tus generaciones nuevas se obsesionen conmigo? el propósito de este hexagonal es calificar a la fase final de la Copa del Mundo, no demostrar quién es el mejor del mundo porque creéme, aún estamos lejos de ser el área de donde salga ese equipo, y en parte porque nos pasamos la vida dejando que nuestros equipos de futbol se preocupen por demostrarse mutuamente un absurdo de superioridad que a la hora de ir a las citas grandes no nos han servido de nada... ¿acaso no aprenden de mi? ¿les sirvo a tus periodistas solo para atacarme pero no para trazar un camino sin mis errores? mi selección convirtió en obsesión a la de nuestro vecino del norte y el resultado creo que todos lo conocen, 10 largos años sin ganar en su tierra, patéticas demostraciones ante un equipo que se concentra en entrenar y ser mejor cada día sin importar a quién enfrente ni dónde lo haga. ¿Por qué es más importante ganarle a México en el Azteca que a Costa Rica en el Ricardo Saprissa? ¿Es qué acaso no ven tus hijos que al apuntarme como el más odiado, que al convertirme en el objeto de su obsesión están implícitamente descalificando al resto de nuestros hermanos? Son tan grandes los otros 4 que nos acompañan en esta etapa como tu y yo, porque si no hubieran mostrado algo no estarían aquí, y sin embargo los desvelos de tu prensa son para encontrar como encender el fuego de la pasión en contra mía. Me da tristeza hermano, porque rápido se han olvidado que en mis canchas muchos de tus futbolistas se han convertido en ídolos, Raúl Martínez Sambula es todo un nombre para la afición del Correcaminos, es un símbolo, Carlos Pavón lo es en la misma afición pero también en la del Celaya e incluso se le quiso mucho en la tribuna del Necaxa, Ramón Núñez se robó el corazón de los seguidores del Puebla apenas el año pasado, por decir algunos. ¿Por qué entonces insisten en hacer que tu afición nacional me odie? No soy el mejor, solo busco serlo día a día, y si todos hiciéramos eso, excelente proceso eliminatorio tendríamos, los europeos temblarían ante la fortaleza y estrategia, la habilidad y entrega de nuestra zona.
No olvides jamás, que tu historia y la mía van de la mano, que me has ayudado en mis momentos de pena y oscuridad, y yo te he asistido en los tuyos. No somos rivales, no somos enemigos, tenemos un trasfondo común en muchos sentidos, tenemos rasgos comunes, hablamos la misma lengua ¡somos hermanos!... No lo olvides Honduras, que aquí siempre recibiremos a tus hijos con el corazón y los brazos abiertos, no los vamos a intimidar ni agredir, y siempre pero siempre podrán contar en todo momento con sus hermanos mexicanos.
Espero que tu equipo y el mío hoy hagan un juego de antología, de los que se quedan en la memoria, pero ante todo, espero que tu afición y la mía comprendan que no nacieron para odiarse. Hoy no nos jugamos la patria, nos jugamos 3 puntos. No somos enemigos. Honduras y México somos hermanos.
Con cariño, México.
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lunes, 31 de agosto de 2009
6. Regreso a casa... me lo reclama mi afición
Segundo tiempo. Héctor Mancilla ha marcado dos goles con lo que puede intuirse que el partido tomará un rumbo de más presión, el diablo dominante despertará y le complicará la vida a los anfitriones del Azteca. Un pase largo, Cristante lo busca junto con Cabañas, despeja, el Rolfi Montenegro se la encuentra detrás de media cancha y coloca excelente un disparo que parece fácil pero que más cercano y en tiempos distantes Kalusha Bwalya nos ha demostrado que no lo es tanto. Cae el sexto y el águila remonta el vuelo.
Ajeno a mi simpatía por otros colores, el partido del domingo por la tarde me llenó de gusto, grité como emoción los goles de Cabañas, el atrevimiento de Beauseajour que terminó en las redes por un autogol, la visión del Rolfi y hasta ese atisbo que tuvimos de Chitiva nuevamente. No es porque los prefiera, no voy a comprar mañana la camiseta azulcrema ni mucho menos, tampoco me da orgullo que sea el América superlíder, pero era necesario que volvieran. Un grande lo demuestra así, siéndolo, no hablando al respecto, un grande se parte el alma en la cancha que sea, no se encierra, busca la gloria cada jornada, busca regresar los tiempos más memorables a una realidad que los había mantenido alejados de tales hazañas. Será la camiseta que vuelve a su diseño legendario, será la paciencia al técnico, será la fe en las contrataciones de torneos pasados, en los que ya estaban, en los que volvieron, será acaso que un aficionado águila reclama cada partido que le regalen un motivo más para decir "ódiame más", será que el cambio de condiciones climáticas afectó al país entero este fin de semana, pero las águilas están de vuelta, reclaman su lugar en lo más alto, en la historia, vuelven a darle peso a su camiseta, vuelven a intimidar, a inspirar superioridad en el rival no importa si cuenta con líderes de goleo o técnicos más que capacitados, el América es grande y como grande debe jugar.
Alguien me cuestionaba el por qué de mi gusto por este resultado, por los más recientes, por el funcionamiento del equipo que asemejó en mucho a los ilustres tiempos de Mario Carrillo en los cuales coronaron un torneo con una goleada contundente sobre Tecos, hoy Estudiantes, y mi respuesta es sencilla. ¿Cómo se hace un clásico con un equipo mediocre? ¿Cómo se odia a un colero general? ¿Qué motivación se encuentra en ir a una cancha donde el histórico que resulta ser local no puede puntuar?. El Club América es necesario, para amarse, para odiarse, para apoyarlo o para abuchearlo, para llenar gradas propias y ajenas, para escuchar alientos de la barra o recordatorios a la madre, para portar su playera o para ver a quien lo hace con desprecio deportivo, para alegrarse por sus goles o para amargarse, para bien o para mal pero necesitamos al América, es parte del sazón del futbol mexicano, el andar del gigante azulcrema cada jornada tiene seguimiento de partidarios y opositores porque es un gigante y no hay nada que le quite más sentimiento a un torneo que ver a sus gigantes lejos de la disputa por la hegemonía. Enhorabuena al América por devolvernos un detalle que le da sabor a nuestra liga, por hacernos tener interés en su juego otra vez, por hacer que volvamos a sentir arrogancia, o preocupación si somos de la tribuna contraria, por hacer que una vez más el deseo más grande sea enfrentar a los de Coapa y regalarles un 5-0 que jamás olviden, gracias América por regresar, por devolvernos el hambre de destrozarte y humillarte, porque entre más alto vueles más dura será la caída a manos de tu rival odiado, porque si ganas te odiaremos más, porque cuando eres superlíder más deseamos que tropieces, porque entre más trasciendas más buscamos tu fracaso. Gracias América por devolver el equilibrio al futbol mexicano.
Un día antes. Segundo tiempo. Lluvia torrencial. Marcador en contra. Se decreta un penalti en la cancha del estadio Jalisco, y quien se perfila para tomar el disparo no es Ramón Morales por ausencia, ni Gonzalo Pineda. Es un número no muy común, el 99, pero un nombre bastante familiar para la afición rojiblanca, Omar Bravo. El disparo es errado pero se repite porque Calero se adelantó más de un metro, las reclamaciones se presentan pero al final se realizará el cobro penal una vez más. Los jugadores del Guadalajara tienen una plática breve donde parece que se dará turno al cobrador oficial presente, Pineda, pero otro jugadores entre ellos el capitán Reynoso apoyan a Bravo y éste se planta de nuevo frente al balón. La tensión crece más, hay mucha expectación en el aire y todos los ojos se posan sobre Omar, para saber si después de su estancia en el Depor y su fugaz paso por Tigres puede regresar a la senda del gol en canchas mexicanas. Toma su carrera, prende el balón. Minuto 76. Estadio Jalisco. Volvió, volvió a casa, Omar Bravo ya está de regreso.
Mucho más que el aporte que puede significar en goles para el club, mucho más que la característica que añade al ataque chiva es lo que representa, el goleador a la caza de la marca histórica de Salvador Reyes, el delantero que busca consolidarse como el ariete que tanto necesita la selección mexicana, Omar Bravo ya se hizo presente en la hoja de anotaciones, ya jugó un partido completo, parece volver a tomar ritmo poco a poco para justificar sus llamados al Tri y para demostrar con goles portando la camiseta verde que no se irá otra vez, que regresó para quedarse y que las redes van a temblar producto de sus remates.
Gracias Omar, por volver, no de España sino a la cancha, no al país sino al gol. Gracias Omar porque tu también eres un grande y como todo grande, eres necesario.
Jornada 6, jornada de regresos. En los dos polos de la rivalidad más legendaria del futbol mexicano algo volvió. Algo.. llamado protagonismo, algo, llamado grandeza.
Ajeno a mi simpatía por otros colores, el partido del domingo por la tarde me llenó de gusto, grité como emoción los goles de Cabañas, el atrevimiento de Beauseajour que terminó en las redes por un autogol, la visión del Rolfi y hasta ese atisbo que tuvimos de Chitiva nuevamente. No es porque los prefiera, no voy a comprar mañana la camiseta azulcrema ni mucho menos, tampoco me da orgullo que sea el América superlíder, pero era necesario que volvieran. Un grande lo demuestra así, siéndolo, no hablando al respecto, un grande se parte el alma en la cancha que sea, no se encierra, busca la gloria cada jornada, busca regresar los tiempos más memorables a una realidad que los había mantenido alejados de tales hazañas. Será la camiseta que vuelve a su diseño legendario, será la paciencia al técnico, será la fe en las contrataciones de torneos pasados, en los que ya estaban, en los que volvieron, será acaso que un aficionado águila reclama cada partido que le regalen un motivo más para decir "ódiame más", será que el cambio de condiciones climáticas afectó al país entero este fin de semana, pero las águilas están de vuelta, reclaman su lugar en lo más alto, en la historia, vuelven a darle peso a su camiseta, vuelven a intimidar, a inspirar superioridad en el rival no importa si cuenta con líderes de goleo o técnicos más que capacitados, el América es grande y como grande debe jugar.
Alguien me cuestionaba el por qué de mi gusto por este resultado, por los más recientes, por el funcionamiento del equipo que asemejó en mucho a los ilustres tiempos de Mario Carrillo en los cuales coronaron un torneo con una goleada contundente sobre Tecos, hoy Estudiantes, y mi respuesta es sencilla. ¿Cómo se hace un clásico con un equipo mediocre? ¿Cómo se odia a un colero general? ¿Qué motivación se encuentra en ir a una cancha donde el histórico que resulta ser local no puede puntuar?. El Club América es necesario, para amarse, para odiarse, para apoyarlo o para abuchearlo, para llenar gradas propias y ajenas, para escuchar alientos de la barra o recordatorios a la madre, para portar su playera o para ver a quien lo hace con desprecio deportivo, para alegrarse por sus goles o para amargarse, para bien o para mal pero necesitamos al América, es parte del sazón del futbol mexicano, el andar del gigante azulcrema cada jornada tiene seguimiento de partidarios y opositores porque es un gigante y no hay nada que le quite más sentimiento a un torneo que ver a sus gigantes lejos de la disputa por la hegemonía. Enhorabuena al América por devolvernos un detalle que le da sabor a nuestra liga, por hacernos tener interés en su juego otra vez, por hacer que volvamos a sentir arrogancia, o preocupación si somos de la tribuna contraria, por hacer que una vez más el deseo más grande sea enfrentar a los de Coapa y regalarles un 5-0 que jamás olviden, gracias América por regresar, por devolvernos el hambre de destrozarte y humillarte, porque entre más alto vueles más dura será la caída a manos de tu rival odiado, porque si ganas te odiaremos más, porque cuando eres superlíder más deseamos que tropieces, porque entre más trasciendas más buscamos tu fracaso. Gracias América por devolver el equilibrio al futbol mexicano.
Un día antes. Segundo tiempo. Lluvia torrencial. Marcador en contra. Se decreta un penalti en la cancha del estadio Jalisco, y quien se perfila para tomar el disparo no es Ramón Morales por ausencia, ni Gonzalo Pineda. Es un número no muy común, el 99, pero un nombre bastante familiar para la afición rojiblanca, Omar Bravo. El disparo es errado pero se repite porque Calero se adelantó más de un metro, las reclamaciones se presentan pero al final se realizará el cobro penal una vez más. Los jugadores del Guadalajara tienen una plática breve donde parece que se dará turno al cobrador oficial presente, Pineda, pero otro jugadores entre ellos el capitán Reynoso apoyan a Bravo y éste se planta de nuevo frente al balón. La tensión crece más, hay mucha expectación en el aire y todos los ojos se posan sobre Omar, para saber si después de su estancia en el Depor y su fugaz paso por Tigres puede regresar a la senda del gol en canchas mexicanas. Toma su carrera, prende el balón. Minuto 76. Estadio Jalisco. Volvió, volvió a casa, Omar Bravo ya está de regreso.
Mucho más que el aporte que puede significar en goles para el club, mucho más que la característica que añade al ataque chiva es lo que representa, el goleador a la caza de la marca histórica de Salvador Reyes, el delantero que busca consolidarse como el ariete que tanto necesita la selección mexicana, Omar Bravo ya se hizo presente en la hoja de anotaciones, ya jugó un partido completo, parece volver a tomar ritmo poco a poco para justificar sus llamados al Tri y para demostrar con goles portando la camiseta verde que no se irá otra vez, que regresó para quedarse y que las redes van a temblar producto de sus remates.
Gracias Omar, por volver, no de España sino a la cancha, no al país sino al gol. Gracias Omar porque tu también eres un grande y como todo grande, eres necesario.
Jornada 6, jornada de regresos. En los dos polos de la rivalidad más legendaria del futbol mexicano algo volvió. Algo.. llamado protagonismo, algo, llamado grandeza.
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viernes, 21 de agosto de 2009
5. Desde el Cerro de la Silla...
Dentro de 24 horas aproximadamente se dará el silbatazo inicial para un partido de la jornada 5 del futbol mexicano, y no se trata de un partido más.
En el corazón de Nuevo León, estado ejemplar en muchos sentidos, empresarial, industrial, económico, en la zona metropolitana de su capital Monterrey y los municipios que se han anexado poco a poco hasta crear la mancha urbana que tanto peso tiene ahora en el panorama nacional, se desarrolla un partido muy especial de futbol, un partido donde muchos más de los 45 mil que llenarán el estadio están divididos, uno con la plena capacidad de marcar la vida de los habitantes de la región durante toda la semana previa, uno con la capacidad de aglomerar bares, restaurantes y casas de amigos, de vaciar las calles durante esos 90 minutos mágicos, de crear un inimaginable desfile de camisetas de los dos equipos que dura los cinco días anteriores al juego, intensificándose hasta llegar a su punto cumbre el sábado, el sábado sagrado, el sábado donde no existe nada más que el futbol, donde no existe nada más que ese partido, donde no existe nada más, que el Clásico.
La manera de vivir el partido Tigres - Monterrey, es una característica que a mi llegada a esta ciudad pude comprobar como única. Decir que la ciudad se divide es poco, se parte, se separa por una semana, no solo por el día del partido. Las experiencias varían en función de la actividad que se realice pero hay aspectos que coinciden en casi todo evento, la burla al de la peor actualidad, la presunción del que marcha mejor, el pronóstico, los vítores entre personas que comparten breves momentos y que portan la misma camiseta. La vitrina en que se torna la ciudad de Lunes a Viernes, y ni hablar del sábado, que muestra un interminable catálogo de modelos de camisetas de uno o de otro, de distintas épocas, de distintos torneos, de distintas leyendas, hasta de distintas divisiones. Los periódicos convencionales están a la caza de las declaraciones de uno u otro bando, reportan las estadísticas del momento, las históricas, quién es un matador y quién lastima su prestigio en este enfrentamiento. De los medios deportivos ni hablar, no existe otro evento más allá de este partido, las portadas de cada día en la semana previa corresponden a figuras, entrenadores, leyendas o directivos, ya sea felinos o rayados. Y la gente. Las personas que tienen una fe ciega en sus equipos, en que se alzarán con la victoria, aquí no se escucha ni por error miedo al contrario, no se escucha un pronóstico pesimista, jamás un aficionado regiomontano hara una predicción que no favorezca a su equipo, porque aquí se vive diferente un partido así, diferente al resto del país, diferente a muchos otros lugares, porque el Tigres - Rayados, es mucho más que futbol, es un duelo de identidades, de dominio, de orgullo, de honor, donde como reconoce Carlos Miloc, aunque sí haya hecho presencia la conducta violenta de algunos aficionados no es en nada la regla, no es común, aquí no hay muertes y los pleitos son pocos, pero la pasión, el calor con que se encuentran las dos camisetas, los dos equipos, las dos instituciones, las dos aficiones son algo propio de Monterrey, de una ciudad que agota 15 mil localidades en menos de 10 minutos, de una ciudad que se forjó lejana al resto del país, abandonada en muchos sentidos por el centralismo federal, y en donde sus dos equipos siguen el mismo camino, paso a paso, menospreciados por muchos medios nacionales, descartados como opción para aficionados de otras partes del país, construyen su historia, una historia que puede tardar pero llegará, un futbol que puede ser criticado pero que reclamará su lugar, un partido que es en sí ajeno al torneo, porque cuando se juega la afición no piensa en puntos, piensa en vencer al rival, un partido que tiene detrás un sentimiento de las dos partes que no se puede comparar con nada, y que un día hará un eco todavía más grande, más allá de Monterrey.
A saber que entre las estadísticas de todo tipo se rescatan algunas muy interesantes y que dan una perspectiva de que tan importante es brillar cuando se tiene enfrente al "otro". Jesús Arellano, el cabrito, de Rayados tiene la marca de más partidos de este tipo disputados con 30. Carlos Miloc tiene una excelente y prácticamente inalcanzable marca de 13 clásicos dirigidos por Tigres sin perder uno solo ante Monterrey. Por otro lado el excelente Humberto "chupete" Suazo no ha podido marcar todavía en el duelo más importante de la ciudad. Rayados no ha podido ganar en el Volcán dentro de los duelos de liga desde que condenaron a Tigres al infierno del descenso en 1996 con un 2-1 en la casa felina, en un duelo que por cierto tuvo como Director Técnico de los auriazules a Victor Manuel Vucetich, hoy encargado de las riendas del rival eterno. Tigres le ha marcado en 2 ocasiones 6 goles a Monterrey, una en casa y una de visita, mientras que Rayados le ha marcado en 5 partidos 4 goles a los de la U, siendo los 3 últimos en el inmueble de San Nicolás.
Mañana habrá un partido muy especial en Monterrey, será un día donde habrá divisiones de amistades, familias, relaciones, aún que solo sea por esas 2 horas mágicas que nos regalará el estadio Universitario en pleno. Mañana será otro día, donde los abuelos, las madres, los niños, las hermanas, los novios, hasta los políticos de la ciudad tendrán marcada su preferencia y de nuevo vivirán la tensión de este encuentro, la emoción, el sufrimiento o la alegría.
Mañana cuando me disponga a ver el partido que marca a la ciudad sabré que estoy una vez más frente a un evento que no tiene comparación. Mañana es la edición 89 de este duelo, que por su intensidad, su pasión, la entrega de los seguidores, se ha bautizado como una auténtica "guerra civil". Que el futbol brille, que el espectáculo se destape, y por Dios que podamos disfrutar muchas más ediciones de este partido, un verdadero clásico.
Porque en esta ciudad, no existe el clásico joven, ni el capitalino, ni el regio. En esta ciudad sólo existe El Clásico. Tigres contra Rayados. Mañana hay futbol. Mañana hay clásico.
En el corazón de Nuevo León, estado ejemplar en muchos sentidos, empresarial, industrial, económico, en la zona metropolitana de su capital Monterrey y los municipios que se han anexado poco a poco hasta crear la mancha urbana que tanto peso tiene ahora en el panorama nacional, se desarrolla un partido muy especial de futbol, un partido donde muchos más de los 45 mil que llenarán el estadio están divididos, uno con la plena capacidad de marcar la vida de los habitantes de la región durante toda la semana previa, uno con la capacidad de aglomerar bares, restaurantes y casas de amigos, de vaciar las calles durante esos 90 minutos mágicos, de crear un inimaginable desfile de camisetas de los dos equipos que dura los cinco días anteriores al juego, intensificándose hasta llegar a su punto cumbre el sábado, el sábado sagrado, el sábado donde no existe nada más que el futbol, donde no existe nada más que ese partido, donde no existe nada más, que el Clásico.
La manera de vivir el partido Tigres - Monterrey, es una característica que a mi llegada a esta ciudad pude comprobar como única. Decir que la ciudad se divide es poco, se parte, se separa por una semana, no solo por el día del partido. Las experiencias varían en función de la actividad que se realice pero hay aspectos que coinciden en casi todo evento, la burla al de la peor actualidad, la presunción del que marcha mejor, el pronóstico, los vítores entre personas que comparten breves momentos y que portan la misma camiseta. La vitrina en que se torna la ciudad de Lunes a Viernes, y ni hablar del sábado, que muestra un interminable catálogo de modelos de camisetas de uno o de otro, de distintas épocas, de distintos torneos, de distintas leyendas, hasta de distintas divisiones. Los periódicos convencionales están a la caza de las declaraciones de uno u otro bando, reportan las estadísticas del momento, las históricas, quién es un matador y quién lastima su prestigio en este enfrentamiento. De los medios deportivos ni hablar, no existe otro evento más allá de este partido, las portadas de cada día en la semana previa corresponden a figuras, entrenadores, leyendas o directivos, ya sea felinos o rayados. Y la gente. Las personas que tienen una fe ciega en sus equipos, en que se alzarán con la victoria, aquí no se escucha ni por error miedo al contrario, no se escucha un pronóstico pesimista, jamás un aficionado regiomontano hara una predicción que no favorezca a su equipo, porque aquí se vive diferente un partido así, diferente al resto del país, diferente a muchos otros lugares, porque el Tigres - Rayados, es mucho más que futbol, es un duelo de identidades, de dominio, de orgullo, de honor, donde como reconoce Carlos Miloc, aunque sí haya hecho presencia la conducta violenta de algunos aficionados no es en nada la regla, no es común, aquí no hay muertes y los pleitos son pocos, pero la pasión, el calor con que se encuentran las dos camisetas, los dos equipos, las dos instituciones, las dos aficiones son algo propio de Monterrey, de una ciudad que agota 15 mil localidades en menos de 10 minutos, de una ciudad que se forjó lejana al resto del país, abandonada en muchos sentidos por el centralismo federal, y en donde sus dos equipos siguen el mismo camino, paso a paso, menospreciados por muchos medios nacionales, descartados como opción para aficionados de otras partes del país, construyen su historia, una historia que puede tardar pero llegará, un futbol que puede ser criticado pero que reclamará su lugar, un partido que es en sí ajeno al torneo, porque cuando se juega la afición no piensa en puntos, piensa en vencer al rival, un partido que tiene detrás un sentimiento de las dos partes que no se puede comparar con nada, y que un día hará un eco todavía más grande, más allá de Monterrey.
A saber que entre las estadísticas de todo tipo se rescatan algunas muy interesantes y que dan una perspectiva de que tan importante es brillar cuando se tiene enfrente al "otro". Jesús Arellano, el cabrito, de Rayados tiene la marca de más partidos de este tipo disputados con 30. Carlos Miloc tiene una excelente y prácticamente inalcanzable marca de 13 clásicos dirigidos por Tigres sin perder uno solo ante Monterrey. Por otro lado el excelente Humberto "chupete" Suazo no ha podido marcar todavía en el duelo más importante de la ciudad. Rayados no ha podido ganar en el Volcán dentro de los duelos de liga desde que condenaron a Tigres al infierno del descenso en 1996 con un 2-1 en la casa felina, en un duelo que por cierto tuvo como Director Técnico de los auriazules a Victor Manuel Vucetich, hoy encargado de las riendas del rival eterno. Tigres le ha marcado en 2 ocasiones 6 goles a Monterrey, una en casa y una de visita, mientras que Rayados le ha marcado en 5 partidos 4 goles a los de la U, siendo los 3 últimos en el inmueble de San Nicolás.
Mañana habrá un partido muy especial en Monterrey, será un día donde habrá divisiones de amistades, familias, relaciones, aún que solo sea por esas 2 horas mágicas que nos regalará el estadio Universitario en pleno. Mañana será otro día, donde los abuelos, las madres, los niños, las hermanas, los novios, hasta los políticos de la ciudad tendrán marcada su preferencia y de nuevo vivirán la tensión de este encuentro, la emoción, el sufrimiento o la alegría.
Mañana cuando me disponga a ver el partido que marca a la ciudad sabré que estoy una vez más frente a un evento que no tiene comparación. Mañana es la edición 89 de este duelo, que por su intensidad, su pasión, la entrega de los seguidores, se ha bautizado como una auténtica "guerra civil". Que el futbol brille, que el espectáculo se destape, y por Dios que podamos disfrutar muchas más ediciones de este partido, un verdadero clásico.
Porque en esta ciudad, no existe el clásico joven, ni el capitalino, ni el regio. En esta ciudad sólo existe El Clásico. Tigres contra Rayados. Mañana hay futbol. Mañana hay clásico.
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miércoles, 19 de agosto de 2009
4. Morias por mi... ahora te crees con poder
En la composición de una persona hay una parte fundamental que lo define en cuanto a su conducta, su pensamiento, el camino que toma en la vida, cómo se desarrolla... las creencias. El conjunto de éstas que se instalan en la mente de cada individuo juegan un rol fundamental para que tal o cual persona haga lo que hace, de la manera en que lo hace.
Hablando del deporte hay un sinfin de pensamientos que atraviesan la mente de quien los practica y que dan paso a que se concreten las acciones que el atleta ha visualizado como metas, homenajes u ofrendas. Los ejemplos de Frederic Kanouté mostrando una camiseta en apoyo a Palestina en su conflicto con Israel, de Adolfo Bautista con la leyenda "My Angel" en su camiseta y la dedicatoria del gol del campeonato a su fallecida madre, las estampas clásicas de Gerson orando en el estadio Azteca tras la final de México 70 y la selección brasileña unida agradeciendo a Dios, las mantas de apoyo a la familia de un compañero fallecido, la manta que recordaba el amor de una nación por Ayrton Senna en plena final de un mundial, el dorsal que pidió Sergio Ramos en la Furia en homenaje a su amigo Antonio Puerta, son solo algunos de muchos momentos, de muchas manifestaciones donde los atletas, en este caso específico los futbolistas, han expresado que son mucho más que piernas con habilidad, son seres pensantes, racionales, sentimentales que creen en algo, que siguen valores inculcados por determinadas doctrinas, que tienen Fe en alguien superior.
De modo que este artículo
http://www.as.com/futbol/articulo/futbol-fifa-quiere-prohibir-rezos/dasftb/20090820dasdaiftb_27/Tes
me hace pensar y me hace estar un tanto indignado ante la posibilidad de dicha situación.
¿De qué forma se le puede pedir a un futbolista que reprima sus emociones respecto a aquello en lo que deposita su fe completa? Ante la evolución de los derechos humanos, de las garantías individuales en muchos países, cabe interrogar la autoridad moral que tiene el hombre a la cabeza del máximo organismo de futbol mundial para pedir que se abstengan las personas que le dan vida al deporte de expresar su agradecimiento, su pleitesía, su alabanza a quien ellos consideran ha sido quien les ha otorgado el don y la oportunidad de brillar cada fin de semana con una habilidad y talento que muchos admiramos y gozamos. Haciendo una puntual posible excepción en los Estados donde el gobierno es de carácter religioso, ¿a quién hace daño u ofende que Kaká le diga al mundo que pertenece a Jesús, o que Seydour Keita le agradezca a Alá por cada participación que tiene con su equipo? ¿Por qué en el punto máximo de la promoción de la tolerancia cuando existen campañas CONTRA la falta de ésta, se plantea ahora la opción de prohibir la expresión de las creencias de estos seres humanos que nos regalan horas fantásticas todos los días alrededor del mundo? ¿En qué se hace diferencia entre esta conducta de Joseph Blatter y otros líderes de sus determinados sectores que han prohibido que se diga lo que se piensa, lo que se siente? Hoy, la FIFA lanza la primera advertencia, el deporte no es deporte, es todo, como le ha dicho en otras ocasiones, negocio, catarsis social, y demás, pero ante todo, también se ha convertido en un campo donde nos puede demostrar el suizo que también se sabe producir presos de consciencia.
Llámenme exagerado si lo desean, solo quiero hacer eco de mi opinión respecto a la gravedad de limitar las manifestaciones de algo tan valioso para las personas que es razón de unidad, de debates, de investigaciones sociológicas y de frases que no terminan de poder explicar la enorme trascendencia que tiene una religión en la vida del ser humano. Prohibir que un futbolista agradezca al ser supremo por su trabajo, y por los frutos de éste, que lo alabe porque a él se debe, o que le pida "ayuda divina" en la consecución de los metas, es prohibir que sea persona, que piense, que sienta y que crea, y eso no es más que limitar al ser mismo a través de la opresión.
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo"
Hablando del deporte hay un sinfin de pensamientos que atraviesan la mente de quien los practica y que dan paso a que se concreten las acciones que el atleta ha visualizado como metas, homenajes u ofrendas. Los ejemplos de Frederic Kanouté mostrando una camiseta en apoyo a Palestina en su conflicto con Israel, de Adolfo Bautista con la leyenda "My Angel" en su camiseta y la dedicatoria del gol del campeonato a su fallecida madre, las estampas clásicas de Gerson orando en el estadio Azteca tras la final de México 70 y la selección brasileña unida agradeciendo a Dios, las mantas de apoyo a la familia de un compañero fallecido, la manta que recordaba el amor de una nación por Ayrton Senna en plena final de un mundial, el dorsal que pidió Sergio Ramos en la Furia en homenaje a su amigo Antonio Puerta, son solo algunos de muchos momentos, de muchas manifestaciones donde los atletas, en este caso específico los futbolistas, han expresado que son mucho más que piernas con habilidad, son seres pensantes, racionales, sentimentales que creen en algo, que siguen valores inculcados por determinadas doctrinas, que tienen Fe en alguien superior.
De modo que este artículo
http://www.as.com/futbol/articulo/futbol-fifa-quiere-prohibir-rezos/dasftb/20090820dasdaiftb_27/Tes
me hace pensar y me hace estar un tanto indignado ante la posibilidad de dicha situación.
¿De qué forma se le puede pedir a un futbolista que reprima sus emociones respecto a aquello en lo que deposita su fe completa? Ante la evolución de los derechos humanos, de las garantías individuales en muchos países, cabe interrogar la autoridad moral que tiene el hombre a la cabeza del máximo organismo de futbol mundial para pedir que se abstengan las personas que le dan vida al deporte de expresar su agradecimiento, su pleitesía, su alabanza a quien ellos consideran ha sido quien les ha otorgado el don y la oportunidad de brillar cada fin de semana con una habilidad y talento que muchos admiramos y gozamos. Haciendo una puntual posible excepción en los Estados donde el gobierno es de carácter religioso, ¿a quién hace daño u ofende que Kaká le diga al mundo que pertenece a Jesús, o que Seydour Keita le agradezca a Alá por cada participación que tiene con su equipo? ¿Por qué en el punto máximo de la promoción de la tolerancia cuando existen campañas CONTRA la falta de ésta, se plantea ahora la opción de prohibir la expresión de las creencias de estos seres humanos que nos regalan horas fantásticas todos los días alrededor del mundo? ¿En qué se hace diferencia entre esta conducta de Joseph Blatter y otros líderes de sus determinados sectores que han prohibido que se diga lo que se piensa, lo que se siente? Hoy, la FIFA lanza la primera advertencia, el deporte no es deporte, es todo, como le ha dicho en otras ocasiones, negocio, catarsis social, y demás, pero ante todo, también se ha convertido en un campo donde nos puede demostrar el suizo que también se sabe producir presos de consciencia.
Llámenme exagerado si lo desean, solo quiero hacer eco de mi opinión respecto a la gravedad de limitar las manifestaciones de algo tan valioso para las personas que es razón de unidad, de debates, de investigaciones sociológicas y de frases que no terminan de poder explicar la enorme trascendencia que tiene una religión en la vida del ser humano. Prohibir que un futbolista agradezca al ser supremo por su trabajo, y por los frutos de éste, que lo alabe porque a él se debe, o que le pida "ayuda divina" en la consecución de los metas, es prohibir que sea persona, que piense, que sienta y que crea, y eso no es más que limitar al ser mismo a través de la opresión.
"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo"
sábado, 15 de agosto de 2009
3. En mi casa y con mi gente se me respeta...

Recientemente la vida me ha regalado la oportunidad valiosísima de tener experiencias que soñé de mucho tiempo, que deseaba de corazón y por supuesto que jamás olvidaré. En 2 años he podido ver en concierto a bandas legendarias, artistas que están en mi lista de favoritos indiscutibles, he conocido lugares de los cuales usualmente no se planea visitar pero que son realmente hermosos, he encontrado libros que busqué por años, he visto películas que han marcado algo dentro de mí, pero lo que pude vivir el miércoles 12 de agosto, siendo un gran aficionado al futbol, siendo una persona que le tiene verdadera fe a su selección nacional y que se empeña en ver partidos y "proponer" entre los amigos quien merece vestir la camiseta, sencillamente es invaluable.
El periplo comenzó desde el martes 11 de agosto, recién iniciada la primera semana del semestre me salté las clases del día para dirigirme primero a mi natal Ciudad Victoria, tres horas y media de viaje; me dediqué a hacer a contrarreloj mi primera tarea que debía ser entregada al día siguiente y que mi buena amiga Dayana, debo agradecerle, se prestó para ayudarme y realizar dicha entrega dado que yo no asistiría a la sesión; terminada la actividad preparé mi maleta express y esperé a que Lalo pasara por mi para irnos a la central de autobuses, de donde partimos a las 11 de la noche con destino a la Ciudad de México. Nueve horas después llegamos a la capital de este país, fuimos al departamento donde nos preparamos para el gran día, desayunamos unas buenas enchiladas y a partir de ahí la experiencia se tornó aún más inolvidable.
Tenía más de 10 años de no visitar la ciudad, por lo tanto viajar en el metro era como volver a aprender pero le imprimió al viaje una nota resaltante que tal vez no hubiera existido en otra circunstancia. De Chapultepec a Pino Suárez, cambiando de línea para ir a Tasqueña, cuarenta minutos parados y por fin empezando a despertar y captar que realmente íbamos a ir al partido México - Estados Unidos en el grandioso y colosal Estadio Azteca. Tras el metro, vino el viaje en tren ligero, 20 minutos para llegar a las afueras del inmueble más sagrado del futbol nacional, apretado como más no se puede, repleto de gente con la camiseta verde en todas sus versiones, desde aquella mágica con la que se recuerda a Cuauhtémoc Blanco metiendo ese gol maravilloso ante Bélgica en Francia 98, hasta la que nos hizo soñar en Alemania 2006, desde la clásica de México 86 con el dorsal de Aguirre hasta la más reciente que nos ha regalado una gama tan variada como indeseada de emociones, temores y esperanza.
Dentro del estadio, creo que las palabras no me alcanzan para describir la sensación. Colmado hasta casi reventar, con los pasillos llenos de gente que fue a presenciar el duelo, entre gigantes, entre rivales, un clásico, nuestro clásico. El grito inmenso de júbilo cuando el sonido local anunció el número 10 seguido de ese nombre que es un ícono, Cuauhtémoc Blanco, la contraparte de abucheos, silbidos y recordatorios maternos cuando se anunció el otro número 10, Landon Donovan. Cómo se acelera el corazón, se eriza la piel, se vibra, se siente la emoción al escuchar las notas de nuestro himno nacional entonado por más de cien mil personas que claman "sigo aquí, siempre estoy aquí y sigo creyendo en ti". El silencio de dolor, preocupación cuando el rival mete el gol que nos pone por debajo en el marcador. La indignación ante su "celebración". La forma en que se desgarran las gargantas y las bebidas llueven entre los saltos de alegría cuando Israel Castro nos regala una obra de arte que empata el partido. La tensión, los miles de cigarrillos encendidos en la tribuna, los rostros de presión cuando se observa que nuestra selección da un paseo, una lección de toque pero que no puede llegar al área. Los lamentos cuando Giovani estrella su balón en el cuerpo de Tim Howard.
Y finalmente, la emoción desbordada, las camisetas que abandonan los cuerpos de quienes las portan para convertirse en banderas que se ondean, los abrazos entre extraños que ese día fueron hermanos, la liberación de la angustia y el Coloso de Santa Úrsula rugiendo, temblando como diciendo, esta es mi casa y aquí mando yo, los mensajes de texto saliendo y las llamadas realizadas al por mayor cuando Miguel Sabah, el hombre al que la prensa ha maltratado, menospreciado y malinterpretado demuestra que tiene gol, que sabe responder, que es un matador del área y que jamás ha sentido, ni sentirá miedo de nadie. Un aficionado entre los tantos del Azteca le grita a su compañero "te dije, te dije, Sabah es mi gallo", un aficionado que ilustra el sentimiento cuando se sigue a esta selección, siempre confié en ti, siempre supe que responderías, te esperé, estás aquí y hoy no me has fallado.
Miércoles 12 de Agosto de 2009. Estadio Azteca lleno. Partido de clasificación al mundial Sudáfrica 2010. México 2 Estados Unidos 1. Cardiaco. Nunca lo olvidaré.
PD. El título de esta publicación es la frase que pertenece al célebre Dr. Wagner y es para Charlie Davies. La próxima vez que marque y quiera festejar con un bailecito afeminado y de mal gusto enfrente de una afición contraria habría de recordar, que este es nuestro estadio, nuestro hogar y le guste o no "en mi casa y con mi gente se me respeta".
PD2. Donovan merece de mi parte dos comentarios que representan sentimientos encontrados, primero tengo que reconocer y admirar la entrega y corazón de este hombre para arriesgarse y jugar enfermo el partido más significativo del proceso clasificatorio al mundial, por otro lado si estoy de acuerdo en que existe cierto grado de irresponsabilidad. En fin, lo que no se puede criticar es su entrega y su deseo de responder siempre a su camiseta, espero nosotros tengamos muchos así de hoy para siempre.
PD3. Desde que estaba en Chivas, pasando por Cruz Azul, ahora en Monarcas, aún con las opiniones encontradas que me decían que no les gusta su juego, siempre lo he dicho, Miguel Sabah es un gran delantero, un excelente goleador y a mi papá y Poncho les consta este comentario de mi parte... ¡Sabah es mi gallo!
jueves, 6 de agosto de 2009
2. Redescubrimiento
En la vida son inesperadas las situaciones tanto en espacio como en tiempo a través de las cuales uno puede aprender más de si mismo, de su entorno, de la vida y encuentra la forma idónea de hacer una inmersión en sus pensamientos, sensaciones, sentimientos para redescubrir cosas que se han olvidado o se han pasado por alto.
En esta ocasión me ha tocado encontrar paz y tranquilidad interna para repasar los aspectos de mi vida gracias a un pequeño viaje que pude realizar en días pasados. Si es interesante recorrer caminos que llevan a lugares distintos a lo que forma parte de nuestra cotidianeidad de cualquier forma, lo es más cuando uno tiene la dicha de hacerlo manejando. Poder presenciar de que manera la mano de Dios se ha posado con manifestaciones tan diversas a lo largo de nuestro territorio es sencillamente increíble. Desde los paisajes semiáridos hasta las montañas, de los cactus a los árboles llenos de verde, de un camino despejado a uno rodeado de pequeñas poblaciones, de autopistas de cuota a carreteras estatales que comunican pueblos de distintos estados, de rodear una sierra para llegar a otra ciudad del mismo estado a cruzar únicamente un puente en menos de un minuto para cambiar de estado. Todas esas experiencias fueron un grandioso regalo de nada menos que mi propio país. Tengo por sabido que al pensar en conocer lugares distintos nuestra mente siempre evoca algo más lejano, tanto en distancia como en cultura, pero hoy mismo estoy convencido que dentro de este territorio tan amplio existe una diversidad increíble suficiente para enamorar a quien lo visite y que nos pasa de lejos siempre que planeamos hacer algo de turismo.
Podrán decir que estoy loco, que se me perdió algo de cordura en el trayecto, pero la magia que impregna recorrer ciudades que no se acostumbra visitar, pasear por pueblos pequeños tan alejados de la modernización que muchas veces asumimos como indispensable y que no lo es, la dicha de observar calles donde a duras penas puede permitirse el paso un auto en total contraste con avenidas que recorremos a diario, bueno, sencillamente no tiene precio, transporta a lugares dentro del propio pensamiento que se alejan de las preocupaciones diarias y que dan paso a disfrutar realmente de saber que se tiene la fortuna y la bendición de estar parado a unos kilómetros de casa respirando, observando y sonriendo porque la vida permite tener aventuras que nacen de un impulso irrefrenable, locuras para unos, detalles para otros.
Quien tenga la oportunidad en tiempo y recurso, no la deje escapar por favor, tomen el tiempo de visitar algún lugar que hayan escuchado pero nunca vivido, recorran los caminos que unen las ciudades pasando por esas poblaciones que abren los ojos a un México que muchas veces olvidamos pero que no deja de existir, un México que se puede sentir, respirar y vivir, un México único.
Lejos de casa y tan cerca de mi mismo. Cuando redescubres la belleza de lo que puedes ver, cuando respiras con más profundidad que nunca, cuando cada canción que escuchas sabe a miel, cuando los minutos en que no hablas con alguien son eternos, cuando una sonrisa hace valer tu día, cuando recuerdas que estás vivo y sientes... solo puedes decir gracias, por ser yo, por ser tú, por lo que nos rodea, por la gente que comparte con nosotros, gracias porque estoy y estás en este lugar, en este tiempo, en esta vida.
En esta ocasión me ha tocado encontrar paz y tranquilidad interna para repasar los aspectos de mi vida gracias a un pequeño viaje que pude realizar en días pasados. Si es interesante recorrer caminos que llevan a lugares distintos a lo que forma parte de nuestra cotidianeidad de cualquier forma, lo es más cuando uno tiene la dicha de hacerlo manejando. Poder presenciar de que manera la mano de Dios se ha posado con manifestaciones tan diversas a lo largo de nuestro territorio es sencillamente increíble. Desde los paisajes semiáridos hasta las montañas, de los cactus a los árboles llenos de verde, de un camino despejado a uno rodeado de pequeñas poblaciones, de autopistas de cuota a carreteras estatales que comunican pueblos de distintos estados, de rodear una sierra para llegar a otra ciudad del mismo estado a cruzar únicamente un puente en menos de un minuto para cambiar de estado. Todas esas experiencias fueron un grandioso regalo de nada menos que mi propio país. Tengo por sabido que al pensar en conocer lugares distintos nuestra mente siempre evoca algo más lejano, tanto en distancia como en cultura, pero hoy mismo estoy convencido que dentro de este territorio tan amplio existe una diversidad increíble suficiente para enamorar a quien lo visite y que nos pasa de lejos siempre que planeamos hacer algo de turismo.
Podrán decir que estoy loco, que se me perdió algo de cordura en el trayecto, pero la magia que impregna recorrer ciudades que no se acostumbra visitar, pasear por pueblos pequeños tan alejados de la modernización que muchas veces asumimos como indispensable y que no lo es, la dicha de observar calles donde a duras penas puede permitirse el paso un auto en total contraste con avenidas que recorremos a diario, bueno, sencillamente no tiene precio, transporta a lugares dentro del propio pensamiento que se alejan de las preocupaciones diarias y que dan paso a disfrutar realmente de saber que se tiene la fortuna y la bendición de estar parado a unos kilómetros de casa respirando, observando y sonriendo porque la vida permite tener aventuras que nacen de un impulso irrefrenable, locuras para unos, detalles para otros.
Quien tenga la oportunidad en tiempo y recurso, no la deje escapar por favor, tomen el tiempo de visitar algún lugar que hayan escuchado pero nunca vivido, recorran los caminos que unen las ciudades pasando por esas poblaciones que abren los ojos a un México que muchas veces olvidamos pero que no deja de existir, un México que se puede sentir, respirar y vivir, un México único.
Lejos de casa y tan cerca de mi mismo. Cuando redescubres la belleza de lo que puedes ver, cuando respiras con más profundidad que nunca, cuando cada canción que escuchas sabe a miel, cuando los minutos en que no hablas con alguien son eternos, cuando una sonrisa hace valer tu día, cuando recuerdas que estás vivo y sientes... solo puedes decir gracias, por ser yo, por ser tú, por lo que nos rodea, por la gente que comparte con nosotros, gracias porque estoy y estás en este lugar, en este tiempo, en esta vida.
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sábado, 1 de agosto de 2009
1. Sábado en la noche
Después de mucho batallar con el servicio gratuito de cierta página para la transmisión de partidos, me di a la tarea de contratar la modalidad pro, gracias a lo cual por fin pude ver el juego de Chivas - Tigres que tanto habia esperado en la semana... ok, desde que me enteré que ese sería el duelo de la jornada 2 del jurgol mesicano. Cabe destacar que lo vi en Alta Calidad, lo cual me hizo reparar en el hecho de que verlo en mi computadora terminó siendo mejor experiencia que verlo en mi tele, y creo que cuando es pasa algo no está bien, así que si alguien gusta donarme una televisión más grande, poderosa, imponente y con mejor definición, bienvenido sea.
Pues si, después de conseguir por fin como ver el partido que como una buena y hermosa costumbre últimamente de cierta empresa televisiva que tanto se preocupa por nosotros los televidentes, fue restringido a su sistema satelital burgués, me percate de varios detalles.
En primer lugar, llamó mi atención el hecho de ver que Tigres inició con 7 jugadores titulares que NO estaban el torneo pasado, lo cual me hace pensar que si, evidentemente había cosas que mejorar. De los jugadores que se mantienen en el once, indudablemente tiene que estar Lucas Lobos, alma y motor de este equipo, situación más evidente en el tormentoso andar de la U el torneo anterior, el gringo Castro que supo a base de entrega y resultados en la defensa cambiar los abucheos de Enero por un reconocimiento que la afición felina jamás duda en hacer a quien se entrega a sus colores. Molina es otro de los que repiten porque se gano su lugar en tiempos donde faltaba quien demostrara amor por la institución, pero también funcionamiento, resultados, y él lo ha logrado. El último es Kikín Fonseca... si alguien sabe por qué, siéntase libre de decirlo.
En segundo lugar, pude ver un detalle con cierto escepticismo, en realidad dos que ciertamente se habían vuelto muy poco comunes e improbables: los universitarios marcaron 3 goles y ganaron de visita, algo que NO sucedió a lo largo de todo el torneo pasado.... si, había muchas cosas que mejorar. Lo mejor de todo para este equipo, al menos en el papel es que todavía queda pendiente la incorporación de la Gata Fernández en su andar, algo que ocurrirá la próxima semana cuando reciban en el calor de ese Volcán imponente a los Jaguares de Chiapas. Hay razones para que la afición tenga esperanza y crea, no únicamente que salvarán el descenso, sino que trascenderán.
En tercer lugar, me percaté de lo odiosamente falsa que puede ser una imagen producida por las estadísticas. Con horror reaccioné ante el hecho de que el rebaño sagrado ha recibido 7 goles en sus 2 primeros partidos del torneo, que los dos juegos los ha perdido, y que se encuentra al fondo de la tabla... sinnnn embargo la realidad mostrada en el terreno de juego no expresa un equipo que juegue mal, al contrario hoy estuvieron encima de la defensa felina todo el segundo tiempo y se vieron en verdad muy bien, sencillamente no obtuvieron el resultado deseado y punto, pero este Guadalajara juega y lo hace bien, es de esperarse que peleen cosas importantes este torneo y que mejoren esas estadísticas que insisto, para nada son un reflejo del funcionamiento y espectáculo que ha ofrecido el rebaño.
Finalmente, el hecho más sorprendente del partido y lo que marca para mi un Tigres distinto... Kikín Fonseca marcó gol... .... .... si, no es broma lo juro, y lo que más me sorprende es que después de su productividad sabida por todos, Fonseca ha marcado 2 goles en los últimos cuatro partidos de liga que ha disputado Tigres. Algo está cambiando y ya era justo porque su afición, esa gente que se encarga de llenar en cualquier momento, a cualquier hora, contra cualquier rival el inmueble de San Nicolás de los Garza, el estadio Universitario, merecen mucho más que lo se les ha entregado.
Buen Sábado. Sentimientos encontrados. Chivas 1 Tigres 3. Ya era hora de cambiar.
Pues si, después de conseguir por fin como ver el partido que como una buena y hermosa costumbre últimamente de cierta empresa televisiva que tanto se preocupa por nosotros los televidentes, fue restringido a su sistema satelital burgués, me percate de varios detalles.
En primer lugar, llamó mi atención el hecho de ver que Tigres inició con 7 jugadores titulares que NO estaban el torneo pasado, lo cual me hace pensar que si, evidentemente había cosas que mejorar. De los jugadores que se mantienen en el once, indudablemente tiene que estar Lucas Lobos, alma y motor de este equipo, situación más evidente en el tormentoso andar de la U el torneo anterior, el gringo Castro que supo a base de entrega y resultados en la defensa cambiar los abucheos de Enero por un reconocimiento que la afición felina jamás duda en hacer a quien se entrega a sus colores. Molina es otro de los que repiten porque se gano su lugar en tiempos donde faltaba quien demostrara amor por la institución, pero también funcionamiento, resultados, y él lo ha logrado. El último es Kikín Fonseca... si alguien sabe por qué, siéntase libre de decirlo.
En segundo lugar, pude ver un detalle con cierto escepticismo, en realidad dos que ciertamente se habían vuelto muy poco comunes e improbables: los universitarios marcaron 3 goles y ganaron de visita, algo que NO sucedió a lo largo de todo el torneo pasado.... si, había muchas cosas que mejorar. Lo mejor de todo para este equipo, al menos en el papel es que todavía queda pendiente la incorporación de la Gata Fernández en su andar, algo que ocurrirá la próxima semana cuando reciban en el calor de ese Volcán imponente a los Jaguares de Chiapas. Hay razones para que la afición tenga esperanza y crea, no únicamente que salvarán el descenso, sino que trascenderán.
En tercer lugar, me percaté de lo odiosamente falsa que puede ser una imagen producida por las estadísticas. Con horror reaccioné ante el hecho de que el rebaño sagrado ha recibido 7 goles en sus 2 primeros partidos del torneo, que los dos juegos los ha perdido, y que se encuentra al fondo de la tabla... sinnnn embargo la realidad mostrada en el terreno de juego no expresa un equipo que juegue mal, al contrario hoy estuvieron encima de la defensa felina todo el segundo tiempo y se vieron en verdad muy bien, sencillamente no obtuvieron el resultado deseado y punto, pero este Guadalajara juega y lo hace bien, es de esperarse que peleen cosas importantes este torneo y que mejoren esas estadísticas que insisto, para nada son un reflejo del funcionamiento y espectáculo que ha ofrecido el rebaño.
Finalmente, el hecho más sorprendente del partido y lo que marca para mi un Tigres distinto... Kikín Fonseca marcó gol... .... .... si, no es broma lo juro, y lo que más me sorprende es que después de su productividad sabida por todos, Fonseca ha marcado 2 goles en los últimos cuatro partidos de liga que ha disputado Tigres. Algo está cambiando y ya era justo porque su afición, esa gente que se encarga de llenar en cualquier momento, a cualquier hora, contra cualquier rival el inmueble de San Nicolás de los Garza, el estadio Universitario, merecen mucho más que lo se les ha entregado.
Buen Sábado. Sentimientos encontrados. Chivas 1 Tigres 3. Ya era hora de cambiar.
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