lunes, 31 de agosto de 2009

6. Regreso a casa... me lo reclama mi afición

Segundo tiempo. Héctor Mancilla ha marcado dos goles con lo que puede intuirse que el partido tomará un rumbo de más presión, el diablo dominante despertará y le complicará la vida a los anfitriones del Azteca. Un pase largo, Cristante lo busca junto con Cabañas, despeja, el Rolfi Montenegro se la encuentra detrás de media cancha y coloca excelente un disparo que parece fácil pero que más cercano y en tiempos distantes Kalusha Bwalya nos ha demostrado que no lo es tanto. Cae el sexto y el águila remonta el vuelo.

Ajeno a mi simpatía por otros colores, el partido del domingo por la tarde me llenó de gusto, grité como emoción los goles de Cabañas, el atrevimiento de Beauseajour que terminó en las redes por un autogol, la visión del Rolfi y hasta ese atisbo que tuvimos de Chitiva nuevamente. No es porque los prefiera, no voy a comprar mañana la camiseta azulcrema ni mucho menos, tampoco me da orgullo que sea el América superlíder, pero era necesario que volvieran. Un grande lo demuestra así, siéndolo, no hablando al respecto, un grande se parte el alma en la cancha que sea, no se encierra, busca la gloria cada jornada, busca regresar los tiempos más memorables a una realidad que los había mantenido alejados de tales hazañas. Será la camiseta que vuelve a su diseño legendario, será la paciencia al técnico, será la fe en las contrataciones de torneos pasados, en los que ya estaban, en los que volvieron, será acaso que un aficionado águila reclama cada partido que le regalen un motivo más para decir "ódiame más", será que el cambio de condiciones climáticas afectó al país entero este fin de semana, pero las águilas están de vuelta, reclaman su lugar en lo más alto, en la historia, vuelven a darle peso a su camiseta, vuelven a intimidar, a inspirar superioridad en el rival no importa si cuenta con líderes de goleo o técnicos más que capacitados, el América es grande y como grande debe jugar.

Alguien me cuestionaba el por qué de mi gusto por este resultado, por los más recientes, por el funcionamiento del equipo que asemejó en mucho a los ilustres tiempos de Mario Carrillo en los cuales coronaron un torneo con una goleada contundente sobre Tecos, hoy Estudiantes, y mi respuesta es sencilla. ¿Cómo se hace un clásico con un equipo mediocre? ¿Cómo se odia a un colero general? ¿Qué motivación se encuentra en ir a una cancha donde el histórico que resulta ser local no puede puntuar?. El Club América es necesario, para amarse, para odiarse, para apoyarlo o para abuchearlo, para llenar gradas propias y ajenas, para escuchar alientos de la barra o recordatorios a la madre, para portar su playera o para ver a quien lo hace con desprecio deportivo, para alegrarse por sus goles o para amargarse, para bien o para mal pero necesitamos al América, es parte del sazón del futbol mexicano, el andar del gigante azulcrema cada jornada tiene seguimiento de partidarios y opositores porque es un gigante y no hay nada que le quite más sentimiento a un torneo que ver a sus gigantes lejos de la disputa por la hegemonía. Enhorabuena al América por devolvernos un detalle que le da sabor a nuestra liga, por hacernos tener interés en su juego otra vez, por hacer que volvamos a sentir arrogancia, o preocupación si somos de la tribuna contraria, por hacer que una vez más el deseo más grande sea enfrentar a los de Coapa y regalarles un 5-0 que jamás olviden, gracias América por regresar, por devolvernos el hambre de destrozarte y humillarte, porque entre más alto vueles más dura será la caída a manos de tu rival odiado, porque si ganas te odiaremos más, porque cuando eres superlíder más deseamos que tropieces, porque entre más trasciendas más buscamos tu fracaso. Gracias América por devolver el equilibrio al futbol mexicano.

Un día antes. Segundo tiempo. Lluvia torrencial. Marcador en contra. Se decreta un penalti en la cancha del estadio Jalisco, y quien se perfila para tomar el disparo no es Ramón Morales por ausencia, ni Gonzalo Pineda. Es un número no muy común, el 99, pero un nombre bastante familiar para la afición rojiblanca, Omar Bravo. El disparo es errado pero se repite porque Calero se adelantó más de un metro, las reclamaciones se presentan pero al final se realizará el cobro penal una vez más. Los jugadores del Guadalajara tienen una plática breve donde parece que se dará turno al cobrador oficial presente, Pineda, pero otro jugadores entre ellos el capitán Reynoso apoyan a Bravo y éste se planta de nuevo frente al balón. La tensión crece más, hay mucha expectación en el aire y todos los ojos se posan sobre Omar, para saber si después de su estancia en el Depor y su fugaz paso por Tigres puede regresar a la senda del gol en canchas mexicanas. Toma su carrera, prende el balón. Minuto 76. Estadio Jalisco. Volvió, volvió a casa, Omar Bravo ya está de regreso.

Mucho más que el aporte que puede significar en goles para el club, mucho más que la característica que añade al ataque chiva es lo que representa, el goleador a la caza de la marca histórica de Salvador Reyes, el delantero que busca consolidarse como el ariete que tanto necesita la selección mexicana, Omar Bravo ya se hizo presente en la hoja de anotaciones, ya jugó un partido completo, parece volver a tomar ritmo poco a poco para justificar sus llamados al Tri y para demostrar con goles portando la camiseta verde que no se irá otra vez, que regresó para quedarse y que las redes van a temblar producto de sus remates.

Gracias Omar, por volver, no de España sino a la cancha, no al país sino al gol. Gracias Omar porque tu también eres un grande y como todo grande, eres necesario.

Jornada 6, jornada de regresos. En los dos polos de la rivalidad más legendaria del futbol mexicano algo volvió. Algo.. llamado protagonismo, algo, llamado grandeza.

viernes, 21 de agosto de 2009

5. Desde el Cerro de la Silla...

Dentro de 24 horas aproximadamente se dará el silbatazo inicial para un partido de la jornada 5 del futbol mexicano, y no se trata de un partido más.
En el corazón de Nuevo León, estado ejemplar en muchos sentidos, empresarial, industrial, económico, en la zona metropolitana de su capital Monterrey y los municipios que se han anexado poco a poco hasta crear la mancha urbana que tanto peso tiene ahora en el panorama nacional, se desarrolla un partido muy especial de futbol, un partido donde muchos más de los 45 mil que llenarán el estadio están divididos, uno con la plena capacidad de marcar la vida de los habitantes de la región durante toda la semana previa, uno con la capacidad de aglomerar bares, restaurantes y casas de amigos, de vaciar las calles durante esos 90 minutos mágicos, de crear un inimaginable desfile de camisetas de los dos equipos que dura los cinco días anteriores al juego, intensificándose hasta llegar a su punto cumbre el sábado, el sábado sagrado, el sábado donde no existe nada más que el futbol, donde no existe nada más que ese partido, donde no existe nada más, que el Clásico.

La manera de vivir el partido Tigres - Monterrey, es una característica que a mi llegada a esta ciudad pude comprobar como única. Decir que la ciudad se divide es poco, se parte, se separa por una semana, no solo por el día del partido. Las experiencias varían en función de la actividad que se realice pero hay aspectos que coinciden en casi todo evento, la burla al de la peor actualidad, la presunción del que marcha mejor, el pronóstico, los vítores entre personas que comparten breves momentos y que portan la misma camiseta. La vitrina en que se torna la ciudad de Lunes a Viernes, y ni hablar del sábado, que muestra un interminable catálogo de modelos de camisetas de uno o de otro, de distintas épocas, de distintos torneos, de distintas leyendas, hasta de distintas divisiones. Los periódicos convencionales están a la caza de las declaraciones de uno u otro bando, reportan las estadísticas del momento, las históricas, quién es un matador y quién lastima su prestigio en este enfrentamiento. De los medios deportivos ni hablar, no existe otro evento más allá de este partido, las portadas de cada día en la semana previa corresponden a figuras, entrenadores, leyendas o directivos, ya sea felinos o rayados. Y la gente. Las personas que tienen una fe ciega en sus equipos, en que se alzarán con la victoria, aquí no se escucha ni por error miedo al contrario, no se escucha un pronóstico pesimista, jamás un aficionado regiomontano hara una predicción que no favorezca a su equipo, porque aquí se vive diferente un partido así, diferente al resto del país, diferente a muchos otros lugares, porque el Tigres - Rayados, es mucho más que futbol, es un duelo de identidades, de dominio, de orgullo, de honor, donde como reconoce Carlos Miloc, aunque sí haya hecho presencia la conducta violenta de algunos aficionados no es en nada la regla, no es común, aquí no hay muertes y los pleitos son pocos, pero la pasión, el calor con que se encuentran las dos camisetas, los dos equipos, las dos instituciones, las dos aficiones son algo propio de Monterrey, de una ciudad que agota 15 mil localidades en menos de 10 minutos, de una ciudad que se forjó lejana al resto del país, abandonada en muchos sentidos por el centralismo federal, y en donde sus dos equipos siguen el mismo camino, paso a paso, menospreciados por muchos medios nacionales, descartados como opción para aficionados de otras partes del país, construyen su historia, una historia que puede tardar pero llegará, un futbol que puede ser criticado pero que reclamará su lugar, un partido que es en sí ajeno al torneo, porque cuando se juega la afición no piensa en puntos, piensa en vencer al rival, un partido que tiene detrás un sentimiento de las dos partes que no se puede comparar con nada, y que un día hará un eco todavía más grande, más allá de Monterrey.

A saber que entre las estadísticas de todo tipo se rescatan algunas muy interesantes y que dan una perspectiva de que tan importante es brillar cuando se tiene enfrente al "otro". Jesús Arellano, el cabrito, de Rayados tiene la marca de más partidos de este tipo disputados con 30. Carlos Miloc tiene una excelente y prácticamente inalcanzable marca de 13 clásicos dirigidos por Tigres sin perder uno solo ante Monterrey. Por otro lado el excelente Humberto "chupete" Suazo no ha podido marcar todavía en el duelo más importante de la ciudad. Rayados no ha podido ganar en el Volcán dentro de los duelos de liga desde que condenaron a Tigres al infierno del descenso en 1996 con un 2-1 en la casa felina, en un duelo que por cierto tuvo como Director Técnico de los auriazules a Victor Manuel Vucetich, hoy encargado de las riendas del rival eterno. Tigres le ha marcado en 2 ocasiones 6 goles a Monterrey, una en casa y una de visita, mientras que Rayados le ha marcado en 5 partidos 4 goles a los de la U, siendo los 3 últimos en el inmueble de San Nicolás.

Mañana habrá un partido muy especial en Monterrey, será un día donde habrá divisiones de amistades, familias, relaciones, aún que solo sea por esas 2 horas mágicas que nos regalará el estadio Universitario en pleno. Mañana será otro día, donde los abuelos, las madres, los niños, las hermanas, los novios, hasta los políticos de la ciudad tendrán marcada su preferencia y de nuevo vivirán la tensión de este encuentro, la emoción, el sufrimiento o la alegría.
Mañana cuando me disponga a ver el partido que marca a la ciudad sabré que estoy una vez más frente a un evento que no tiene comparación. Mañana es la edición 89 de este duelo, que por su intensidad, su pasión, la entrega de los seguidores, se ha bautizado como una auténtica "guerra civil". Que el futbol brille, que el espectáculo se destape, y por Dios que podamos disfrutar muchas más ediciones de este partido, un verdadero clásico.

Porque en esta ciudad, no existe el clásico joven, ni el capitalino, ni el regio. En esta ciudad sólo existe El Clásico. Tigres contra Rayados. Mañana hay futbol. Mañana hay clásico.

miércoles, 19 de agosto de 2009

4. Morias por mi... ahora te crees con poder

En la composición de una persona hay una parte fundamental que lo define en cuanto a su conducta, su pensamiento, el camino que toma en la vida, cómo se desarrolla... las creencias. El conjunto de éstas que se instalan en la mente de cada individuo juegan un rol fundamental para que tal o cual persona haga lo que hace, de la manera en que lo hace.
Hablando del deporte hay un sinfin de pensamientos que atraviesan la mente de quien los practica y que dan paso a que se concreten las acciones que el atleta ha visualizado como metas, homenajes u ofrendas. Los ejemplos de Frederic Kanouté mostrando una camiseta en apoyo a Palestina en su conflicto con Israel, de Adolfo Bautista con la leyenda "My Angel" en su camiseta y la dedicatoria del gol del campeonato a su fallecida madre, las estampas clásicas de Gerson orando en el estadio Azteca tras la final de México 70 y la selección brasileña unida agradeciendo a Dios, las mantas de apoyo a la familia de un compañero fallecido, la manta que recordaba el amor de una nación por Ayrton Senna en plena final de un mundial, el dorsal que pidió Sergio Ramos en la Furia en homenaje a su amigo Antonio Puerta, son solo algunos de muchos momentos, de muchas manifestaciones donde los atletas, en este caso específico los futbolistas, han expresado que son mucho más que piernas con habilidad, son seres pensantes, racionales, sentimentales que creen en algo, que siguen valores inculcados por determinadas doctrinas, que tienen Fe en alguien superior.

De modo que este artículo
http://www.as.com/futbol/articulo/futbol-fifa-quiere-prohibir-rezos/dasftb/20090820dasdaiftb_27/Tes
me hace pensar y me hace estar un tanto indignado ante la posibilidad de dicha situación.

¿De qué forma se le puede pedir a un futbolista que reprima sus emociones respecto a aquello en lo que deposita su fe completa? Ante la evolución de los derechos humanos, de las garantías individuales en muchos países, cabe interrogar la autoridad moral que tiene el hombre a la cabeza del máximo organismo de futbol mundial para pedir que se abstengan las personas que le dan vida al deporte de expresar su agradecimiento, su pleitesía, su alabanza a quien ellos consideran ha sido quien les ha otorgado el don y la oportunidad de brillar cada fin de semana con una habilidad y talento que muchos admiramos y gozamos. Haciendo una puntual posible excepción en los Estados donde el gobierno es de carácter religioso, ¿a quién hace daño u ofende que Kaká le diga al mundo que pertenece a Jesús, o que Seydour Keita le agradezca a Alá por cada participación que tiene con su equipo? ¿Por qué en el punto máximo de la promoción de la tolerancia cuando existen campañas CONTRA la falta de ésta, se plantea ahora la opción de prohibir la expresión de las creencias de estos seres humanos que nos regalan horas fantásticas todos los días alrededor del mundo? ¿En qué se hace diferencia entre esta conducta de Joseph Blatter y otros líderes de sus determinados sectores que han prohibido que se diga lo que se piensa, lo que se siente? Hoy, la FIFA lanza la primera advertencia, el deporte no es deporte, es todo, como le ha dicho en otras ocasiones, negocio, catarsis social, y demás, pero ante todo, también se ha convertido en un campo donde nos puede demostrar el suizo que también se sabe producir presos de consciencia.

Llámenme exagerado si lo desean, solo quiero hacer eco de mi opinión respecto a la gravedad de limitar las manifestaciones de algo tan valioso para las personas que es razón de unidad, de debates, de investigaciones sociológicas y de frases que no terminan de poder explicar la enorme trascendencia que tiene una religión en la vida del ser humano. Prohibir que un futbolista agradezca al ser supremo por su trabajo, y por los frutos de éste, que lo alabe porque a él se debe, o que le pida "ayuda divina" en la consecución de los metas, es prohibir que sea persona, que piense, que sienta y que crea, y eso no es más que limitar al ser mismo a través de la opresión.

"No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo"

sábado, 15 de agosto de 2009

3. En mi casa y con mi gente se me respeta...





Recientemente la vida me ha regalado la oportunidad valiosísima de tener experiencias que soñé de mucho tiempo, que deseaba de corazón y por supuesto que jamás olvidaré. En 2 años he podido ver en concierto a bandas legendarias, artistas que están en mi lista de favoritos indiscutibles, he conocido lugares de los cuales usualmente no se planea visitar pero que son realmente hermosos, he encontrado libros que busqué por años, he visto películas que han marcado algo dentro de mí, pero lo que pude vivir el miércoles 12 de agosto, siendo un gran aficionado al futbol, siendo una persona que le tiene verdadera fe a su selección nacional y que se empeña en ver partidos y "proponer" entre los amigos quien merece vestir la camiseta, sencillamente es invaluable.


El periplo comenzó desde el martes 11 de agosto, recién iniciada la primera semana del semestre me salté las clases del día para dirigirme primero a mi natal Ciudad Victoria, tres horas y media de viaje; me dediqué a hacer a contrarreloj mi primera tarea que debía ser entregada al día siguiente y que mi buena amiga Dayana, debo agradecerle, se prestó para ayudarme y realizar dicha entrega dado que yo no asistiría a la sesión; terminada la actividad preparé mi maleta express y esperé a que Lalo pasara por mi para irnos a la central de autobuses, de donde partimos a las 11 de la noche con destino a la Ciudad de México. Nueve horas después llegamos a la capital de este país, fuimos al departamento donde nos preparamos para el gran día, desayunamos unas buenas enchiladas y a partir de ahí la experiencia se tornó aún más inolvidable.

Tenía más de 10 años de no visitar la ciudad, por lo tanto viajar en el metro era como volver a aprender pero le imprimió al viaje una nota resaltante que tal vez no hubiera existido en otra circunstancia. De Chapultepec a Pino Suárez, cambiando de línea para ir a Tasqueña, cuarenta minutos parados y por fin empezando a despertar y captar que realmente íbamos a ir al partido México - Estados Unidos en el grandioso y colosal Estadio Azteca. Tras el metro, vino el viaje en tren ligero, 20 minutos para llegar a las afueras del inmueble más sagrado del futbol nacional, apretado como más no se puede, repleto de gente con la camiseta verde en todas sus versiones, desde aquella mágica con la que se recuerda a Cuauhtémoc Blanco metiendo ese gol maravilloso ante Bélgica en Francia 98, hasta la que nos hizo soñar en Alemania 2006, desde la clásica de México 86 con el dorsal de Aguirre hasta la más reciente que nos ha regalado una gama tan variada como indeseada de emociones, temores y esperanza.

Dentro del estadio, creo que las palabras no me alcanzan para describir la sensación. Colmado hasta casi reventar, con los pasillos llenos de gente que fue a presenciar el duelo, entre gigantes, entre rivales, un clásico, nuestro clásico. El grito inmenso de júbilo cuando el sonido local anunció el número 10 seguido de ese nombre que es un ícono, Cuauhtémoc Blanco, la contraparte de abucheos, silbidos y recordatorios maternos cuando se anunció el otro número 10, Landon Donovan. Cómo se acelera el corazón, se eriza la piel, se vibra, se siente la emoción al escuchar las notas de nuestro himno nacional entonado por más de cien mil personas que claman "sigo aquí, siempre estoy aquí y sigo creyendo en ti". El silencio de dolor, preocupación cuando el rival mete el gol que nos pone por debajo en el marcador. La indignación ante su "celebración". La forma en que se desgarran las gargantas y las bebidas llueven entre los saltos de alegría cuando Israel Castro nos regala una obra de arte que empata el partido. La tensión, los miles de cigarrillos encendidos en la tribuna, los rostros de presión cuando se observa que nuestra selección da un paseo, una lección de toque pero que no puede llegar al área. Los lamentos cuando Giovani estrella su balón en el cuerpo de Tim Howard.

Y finalmente, la emoción desbordada, las camisetas que abandonan los cuerpos de quienes las portan para convertirse en banderas que se ondean, los abrazos entre extraños que ese día fueron hermanos, la liberación de la angustia y el Coloso de Santa Úrsula rugiendo, temblando como diciendo, esta es mi casa y aquí mando yo, los mensajes de texto saliendo y las llamadas realizadas al por mayor cuando Miguel Sabah, el hombre al que la prensa ha maltratado, menospreciado y malinterpretado demuestra que tiene gol, que sabe responder, que es un matador del área y que jamás ha sentido, ni sentirá miedo de nadie. Un aficionado entre los tantos del Azteca le grita a su compañero "te dije, te dije, Sabah es mi gallo", un aficionado que ilustra el sentimiento cuando se sigue a esta selección, siempre confié en ti, siempre supe que responderías, te esperé, estás aquí y hoy no me has fallado.

Miércoles 12 de Agosto de 2009. Estadio Azteca lleno. Partido de clasificación al mundial Sudáfrica 2010. México 2 Estados Unidos 1. Cardiaco. Nunca lo olvidaré.


PD. El título de esta publicación es la frase que pertenece al célebre Dr. Wagner y es para Charlie Davies. La próxima vez que marque y quiera festejar con un bailecito afeminado y de mal gusto enfrente de una afición contraria habría de recordar, que este es nuestro estadio, nuestro hogar y le guste o no "en mi casa y con mi gente se me respeta".
PD2. Donovan merece de mi parte dos comentarios que representan sentimientos encontrados, primero tengo que reconocer y admirar la entrega y corazón de este hombre para arriesgarse y jugar enfermo el partido más significativo del proceso clasificatorio al mundial, por otro lado si estoy de acuerdo en que existe cierto grado de irresponsabilidad. En fin, lo que no se puede criticar es su entrega y su deseo de responder siempre a su camiseta, espero nosotros tengamos muchos así de hoy para siempre.
PD3. Desde que estaba en Chivas, pasando por Cruz Azul, ahora en Monarcas, aún con las opiniones encontradas que me decían que no les gusta su juego, siempre lo he dicho, Miguel Sabah es un gran delantero, un excelente goleador y a mi papá y Poncho les consta este comentario de mi parte... ¡Sabah es mi gallo!

jueves, 6 de agosto de 2009

2. Redescubrimiento




En la vida son inesperadas las situaciones tanto en espacio como en tiempo a través de las cuales uno puede aprender más de si mismo, de su entorno, de la vida y encuentra la forma idónea de hacer una inmersión en sus pensamientos, sensaciones, sentimientos para redescubrir cosas que se han olvidado o se han pasado por alto.

En esta ocasión me ha tocado encontrar paz y tranquilidad interna para repasar los aspectos de mi vida gracias a un pequeño viaje que pude realizar en días pasados. Si es interesante recorrer caminos que llevan a lugares distintos a lo que forma parte de nuestra cotidianeidad de cualquier forma, lo es más cuando uno tiene la dicha de hacerlo manejando. Poder presenciar de que manera la mano de Dios se ha posado con manifestaciones tan diversas a lo largo de nuestro territorio es sencillamente increíble. Desde los paisajes semiáridos hasta las montañas, de los cactus a los árboles llenos de verde, de un camino despejado a uno rodeado de pequeñas poblaciones, de autopistas de cuota a carreteras estatales que comunican pueblos de distintos estados, de rodear una sierra para llegar a otra ciudad del mismo estado a cruzar únicamente un puente en menos de un minuto para cambiar de estado. Todas esas experiencias fueron un grandioso regalo de nada menos que mi propio país. Tengo por sabido que al pensar en conocer lugares distintos nuestra mente siempre evoca algo más lejano, tanto en distancia como en cultura, pero hoy mismo estoy convencido que dentro de este territorio tan amplio existe una diversidad increíble suficiente para enamorar a quien lo visite y que nos pasa de lejos siempre que planeamos hacer algo de turismo.

Podrán decir que estoy loco, que se me perdió algo de cordura en el trayecto, pero la magia que impregna recorrer ciudades que no se acostumbra visitar, pasear por pueblos pequeños tan alejados de la modernización que muchas veces asumimos como indispensable y que no lo es, la dicha de observar calles donde a duras penas puede permitirse el paso un auto en total contraste con avenidas que recorremos a diario, bueno, sencillamente no tiene precio, transporta a lugares dentro del propio pensamiento que se alejan de las preocupaciones diarias y que dan paso a disfrutar realmente de saber que se tiene la fortuna y la bendición de estar parado a unos kilómetros de casa respirando, observando y sonriendo porque la vida permite tener aventuras que nacen de un impulso irrefrenable, locuras para unos, detalles para otros.

Quien tenga la oportunidad en tiempo y recurso, no la deje escapar por favor, tomen el tiempo de visitar algún lugar que hayan escuchado pero nunca vivido, recorran los caminos que unen las ciudades pasando por esas poblaciones que abren los ojos a un México que muchas veces olvidamos pero que no deja de existir, un México que se puede sentir, respirar y vivir, un México único.

Lejos de casa y tan cerca de mi mismo. Cuando redescubres la belleza de lo que puedes ver, cuando respiras con más profundidad que nunca, cuando cada canción que escuchas sabe a miel, cuando los minutos en que no hablas con alguien son eternos, cuando una sonrisa hace valer tu día, cuando recuerdas que estás vivo y sientes... solo puedes decir gracias, por ser yo, por ser tú, por lo que nos rodea, por la gente que comparte con nosotros, gracias porque estoy y estás en este lugar, en este tiempo, en esta vida.






sábado, 1 de agosto de 2009

1. Sábado en la noche

Después de mucho batallar con el servicio gratuito de cierta página para la transmisión de partidos, me di a la tarea de contratar la modalidad pro, gracias a lo cual por fin pude ver el juego de Chivas - Tigres que tanto habia esperado en la semana... ok, desde que me enteré que ese sería el duelo de la jornada 2 del jurgol mesicano. Cabe destacar que lo vi en Alta Calidad, lo cual me hizo reparar en el hecho de que verlo en mi computadora terminó siendo mejor experiencia que verlo en mi tele, y creo que cuando es pasa algo no está bien, así que si alguien gusta donarme una televisión más grande, poderosa, imponente y con mejor definición, bienvenido sea.

Pues si, después de conseguir por fin como ver el partido que como una buena y hermosa costumbre últimamente de cierta empresa televisiva que tanto se preocupa por nosotros los televidentes, fue restringido a su sistema satelital burgués, me percate de varios detalles.

En primer lugar, llamó mi atención el hecho de ver que Tigres inició con 7 jugadores titulares que NO estaban el torneo pasado, lo cual me hace pensar que si, evidentemente había cosas que mejorar. De los jugadores que se mantienen en el once, indudablemente tiene que estar Lucas Lobos, alma y motor de este equipo, situación más evidente en el tormentoso andar de la U el torneo anterior, el gringo Castro que supo a base de entrega y resultados en la defensa cambiar los abucheos de Enero por un reconocimiento que la afición felina jamás duda en hacer a quien se entrega a sus colores. Molina es otro de los que repiten porque se gano su lugar en tiempos donde faltaba quien demostrara amor por la institución, pero también funcionamiento, resultados, y él lo ha logrado. El último es Kikín Fonseca... si alguien sabe por qué, siéntase libre de decirlo.

En segundo lugar, pude ver un detalle con cierto escepticismo, en realidad dos que ciertamente se habían vuelto muy poco comunes e improbables: los universitarios marcaron 3 goles y ganaron de visita, algo que NO sucedió a lo largo de todo el torneo pasado.... si, había muchas cosas que mejorar. Lo mejor de todo para este equipo, al menos en el papel es que todavía queda pendiente la incorporación de la Gata Fernández en su andar, algo que ocurrirá la próxima semana cuando reciban en el calor de ese Volcán imponente a los Jaguares de Chiapas. Hay razones para que la afición tenga esperanza y crea, no únicamente que salvarán el descenso, sino que trascenderán.

En tercer lugar, me percaté de lo odiosamente falsa que puede ser una imagen producida por las estadísticas. Con horror reaccioné ante el hecho de que el rebaño sagrado ha recibido 7 goles en sus 2 primeros partidos del torneo, que los dos juegos los ha perdido, y que se encuentra al fondo de la tabla... sinnnn embargo la realidad mostrada en el terreno de juego no expresa un equipo que juegue mal, al contrario hoy estuvieron encima de la defensa felina todo el segundo tiempo y se vieron en verdad muy bien, sencillamente no obtuvieron el resultado deseado y punto, pero este Guadalajara juega y lo hace bien, es de esperarse que peleen cosas importantes este torneo y que mejoren esas estadísticas que insisto, para nada son un reflejo del funcionamiento y espectáculo que ha ofrecido el rebaño.

Finalmente, el hecho más sorprendente del partido y lo que marca para mi un Tigres distinto... Kikín Fonseca marcó gol... .... .... si, no es broma lo juro, y lo que más me sorprende es que después de su productividad sabida por todos, Fonseca ha marcado 2 goles en los últimos cuatro partidos de liga que ha disputado Tigres. Algo está cambiando y ya era justo porque su afición, esa gente que se encarga de llenar en cualquier momento, a cualquier hora, contra cualquier rival el inmueble de San Nicolás de los Garza, el estadio Universitario, merecen mucho más que lo se les ha entregado.

Buen Sábado. Sentimientos encontrados. Chivas 1 Tigres 3. Ya era hora de cambiar.