A lo largo y ancho del planeta se ven numerosos casos donde equipos ejemplares de futbol están casados con causas sociales, con ideologías políticas o religiosas y con grupos que promueven cierta conducta. Generalmente se aprecian estas situaciones como muy valiosas, como algo que da color y sentido al compromiso con su afición pero sobre todo se ven como la mejor forma de llevar un mensaje, a través de los éxitos cosechados de una organización deportiva.
Sin embargo es prudente preguntar, ¿es esto racional en el mundo deportivo?
La historia de un club se construye a través del trabajo, compromiso y sacrificio de los jugadores que lo integran, de las gestas épicas que se forjan en el campo, de los hombres inmortales en el pensamiento colectivo, y de la consecución de esos campeonatos que se tatúan en el corazón del aficionado. Las páginas doradas de cada institución nos hablan desde décadas que caducaron, en imágenes que evocan épocas que ya no están más, momentos capturados por lentes pero también por miles de miradas, eventos que están plasmados en crónicas escritas pero también en el núcleo emocional de cada seguidor incondicional de cada equipo que se ha visto envuelto en gloria. Los madridistas seguramente se ofenderán si son interrogados sobre saber quién es Alfredo Di Stéfano, los americanistas se tomarán como una broma si la pregunta es sobre Carlos Reinoso, de la misma manera que los fieles del Athletic si les cuestionan sobre Telmo Zarraonaindía; en La Piedad no se olvidan de Victor Manuel Vucetich, en Ciudad Victoria de Héctor Hugo Eugui, mientras que la afición del Alfonso Lastras sigue recordando el "gol del milagro".
El Grande Torino, el Milan de Sacchi, los Busby Babes, el Dream Team de Cruyff. La historia es de los deportistas, ellos la construyen y al momento de mandar al fondo de la red la volea soñada, el penal del triunfo, la chilena gloriosa, el tiro libre de la copa, no se ve a nadie expresando un concepto político, ningún goleador festeja y deja de lado el clamor de la afición por afirmar que la derecha es mejor que la izquierda, ningún capitán levanta la copa afirmando que el bautista es mejor que el fundamentalista y ningún entrenador cambia su discurso de agradecimiento y dedicatoria a la fanaticada y la familia por alabar el separatismo de una región.
Por eso creo que enlazar a un club con una ideología extradeportiva es una acción bastante desacertada, pero también que corresponde a personas que evidentemente no respiran ni viven el deporte. El futbol se practica en pantalón corto, medias y tacos, no en trajes y corbatas. Tratar de casar la imagen de un club exitoso con una corriente de pensamiento es un acto de salvajes, de intolerantes y de individuos que cuelgan la bolsa de sus causas al carro del éxito en el que cabalga tal equipo. El Barcelona no es sinónimo del separatismo catalán, es sinónimo de futbol en conjunto, armonioso, alegre, vistoso y triunfador. Barcelona no es "més que un club" porque representa los sentimientos extracancha de muchos catalanes, lo es porque representa una filosofía completa, auténtica, una fórmula para ganar a la que los millones de euros no le hacen falta, y a la que el marketing le viene por llamado propio. Asumir que el Futbol Club Barcelona representa los intereses de los separatistas o ultranacionalistas catalanes es un error, porque no es para eso que existe desde 1899, sino para ganar trofeos, para establecer superioridad deportiva, para crear legado futbolístico y para pelear año con año por el trono del Olimpo del balompie, ibérico y europeo.
No mezclemos lo que no se mezcla. Futbol es futbol y no lleva nada más para ser lo que es. Si el Guadalajara no contrata jugadores extranjeros es porque está en sus principios, pero por un enfoque positivo, no por discriminar al no nacido en México. Estas son las cosas que tenemos que dejar en claro en un mundo cada vez más difuso, expresar los principios desde donde fueron concebidos, de la perspectiva positiva que nada tiene que ver con ideologías que trasciendan al deporte. Las Chivas Rayadas no contratan mexicanos solamente, por un cisma social en el que nacionales y extranjeros se enfrentaron, no lo hacen para dejarle claro al extranjero que no lo necesitamos, no. Lo hace porque pretende construir la gloria en la liga mexicana basada en el futbolista mexicano.
Pero al polarizar estas creencias nos exponemos a reacciones indeseables. Si estás leyendo, imagina por un momento que la relación Barcelona-Nacionalismo catalán, sea tal que un comité de tendencias nacionalistas de España termine por negarle la inscripción a la Liga, ¿te imaginas una Liga de España sin los blaugranas? yo no quiero; imagina por un momento el calvario personal y las consecuencias que podría tener por culpa de un desquiciado, el primer extranjero que militara en el Guadalajara; imagina por un momento que leyeras la noticia de que el primer jugador no vasco en firmar para el Athletic Club sufre un atentado en su casa; imagina por un momento los fatales resultados por la ira de aficionados radicales católicos que desaprueban la incorporación de un protestante en las filas del Celtic... ¿lo imaginas?
Dejémoslo así, en la imaginación. Hagamos del futbol un asunto de eso solamente, de futbol. Futbol no es política, futbol no es religión, futbol es futbol. Que siempre sea así, y si crees que esto no está cerca de nosotros, solo recuerda a Raúl Salinas, un jugador sin mayor trascendencia en logros personales, pero que describió como "los peores 6 meses de su vida" el tiempo en que fue prestado del Club América a Pumas de la UNAM. Imagina si dejamos que esto llegue a más...
jueves, 12 de noviembre de 2009
10. Cuando no es como debiera ser
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Excelente nota!!
ResponderEliminarComo quiera yo opino que deberían de matar a todos los del Barcelona y que crucifiquen a los del Celtic el mismo dia que Vergara enloquecido contrate a Landon Donvan para Chivas y muera en manos de 10000 hinchas enardecidos. (lo tenía que decir)
FCPoncho
ResponderEliminarEl Barcelona si es y no es instrumento separatista, justamente ayer veia un documental en ESPN de Joahan Cruyff y su llegada a Barcelona y contaban de como el campo de Les Corts era el unico lugar en Catalunya donde podian hablar Catalan durante el Franquismo, pero para las nuevas generaciones ya no lo es...cosa que Laporta no sabe aceptar...
te doy un dato Curioso que dijeron ayer...Joahan Cruyff el jugador que revoluciono el FCBarcelona jamas aprendió a hablar catalan...
2.- La Piedad No existe