Hoy es día de San Valentín, día de los enamorados así que viene muy a cuento lo que tengo que decir.
Conozco a una pareja, no sé exactamente cómo describir su relación porque presenta ciertas características que me hacen pensar mucho si en efecto se corresponden. Basta comentar sus últimas 22 semanas.
Durante este tiempo efectivo de una relación que tiene mucho más, podría decir que la novia ha recibido de parte de su pareja 30 muestras de afecto, pero ha recibido 27 desilusiones, han pasado 6 semanas felices entre preocupaciones y alivios con una sola de ellas realmente llena de energía positiva, 9 semanas que califican como de resultados medianos y 7 semanas realmente malas, desilusionantes y muchas de ellas alarmantes. Como se puede observar sus estadísticas indican que casi siempre se han sobrepasado las alegrías efectivas por momentos en que la cabeza se encuentra tratando de comprender las fallas y resolver los puntos graves de su desarrollo mutuo, incluso en los momentos medianos la angustia siempre ha estado presente. Del mismo modo la tendencia entre afecto y desilusiones desgraciadamente está muy cercana a encontrarse empatada, lo que me hace cuestionarme como lo he dicho antes... ¿se corresponden?
Junto a los números tenemos el hecho de que la novia en cuestión visita cada 15 días en fin de semana la casa de su amado, que cuando éste se encuentra de viaje la enamorada le sigue en la medida de sus posibilidades haciéndole sentir que nunca se encuentra solo, y que nunca lo estará. No importa lo que suceda en la semana, no importa la situación económica, ni las crisis sociales, la novia siempre está presente para compartir esos momentos entre los dos. Pero su pareja no parece llegar a comprender que la relación tiene que ser recíproca, que si bien alguien lleno de amor no reclamará recibir lo mismo que da, sí que es lo justo que suceda; la novia se entrega totalmente y aunque se desespera en incontables ocasiones no vive del reclamo, al contrario pareciera responderle incluso con más afecto, y el novio, aún así brilla por su ausencia la mayor parte del tiempo.
Conozco bien a esta novia, y sé de primera mano que a pesar de las críticas que recibe por otorgarse totalmente a su amor no cesa de hacerlo, parece reforzada en lo que siente y lo hace sentir, lo demuestra sin falta, sin dudar y se enorgullece de ello. Acompaña a su pareja a casas donde no siempre es bien recibida, lo consuela en sus penas y comparte sus alegrías. Se ilusiona con cada promesa que él le hace, y con cada renovación anual de su relación, se esperanza con los nuevos bríos a los que él se compromete año con año, aunque esto muchas veces no termine siendo realidad. Ella cree en él, lo apoya, lo ama y no lo abandona.
Pero él no parece comprenderlo. No parece valorarlo y ciertamente tampoco parece que le de la importancia que en realidad tiene.
Hoy, San Valentín, día de los enamorados me deja una vez más la constancia de que ella sigue ahí, que soporta las lágrimas y los arranques de desesperación, de tristeza, la sensación de abandono y de ser ignorada. Hoy en la edición más reciente del Clásico Regio, en el duelo número 91 entre Rayados y Tigres, quedó muy claro una vez más, que esta relación es cuestionada e incomprendida porque tiene elementos para que así sea. ¿Cómo explicar que entre un estadio casi abarrotado por seguidores rayados, los universitarios encuentren espacio para expresar su amor incondicional por la camiseta auriazul? ¿Con qué argumento válido se puede sustentar el hecho de que Tigres tenga una de las mejores entradas en el circuito del futbol nacional cuando ha conseguido 27 puntos de los 66 que se han disputado entre el Apertura 2009 y el Bicentenario 2010?
Descifrar el juego de Tigres es muy complicado, y no porque las opciones sobren sino porque muchos no llegamos a comprender cuál es la propuesta ofensiva después de armar un bloque sólido atrás, que hablando objetivamente ni siquiera en eso cumple. Sin la participación de Fernando Ortiz en la zaga felina, han recibido 9 goles en 5 partidos, cuando todo el torneo anterior la meta de Cirilo Saucedo sólo se vio mancillada en 18 ocasiones. Es cierto que no todo es responsabilidad de la defensa, pues los dos goles que recibieron ante Pumas fueron disparos de fuera del área, pero también es cierto que han caído en el ridículo, cuando el Chicharito Hernández dispuso del área a placer, cuando De Nigris se metió como quiso para centrar a Cardozo, o cuando el propio delantero tuvo únicamente que tocar con la punta el balón para empujarlo después de que en tiro de esquina la defensa se desentendiera de la ubicación del esférico. ¿Quién para a Danilinho? ¿o a Ayoví? ¿al venado Medina? ¿al Chicharito? ¿a Barrera?... no quiero pensar entonces en lo que puede suceder cuando enfrenten a Manso, Chaco Giménez, Sinha, Droguett, Ludueña... o al mismo Pony Ruiz.
Y adelante... una historia por sí misma. De los 7 goles que ha anotado Tigres este Bicentenario 2010, solamente 1 gol ha sido en jugada fluida dentro del campo, a los pies. Los 6 restantes han sido producto de centros, 5 remates de cabeza y uno que burló a toda la población del área para incrustarse en la meta del Conejo Pérez. De sobra está decir que en casi todas las ofensivas que producen de Tigres se encuentra involucrado Lucas Lobos, filtrando, centrando o rematando, lo que invariablemente produce otra interrogante, si no resuelve todavía nada la delantera así ¿qué va a pasar el día que Lobos no esté?, una vez más prefiero no pensarlo y confiar en que en algún punto Tigres tiene que reencontrar el camino que lo llevó a ser temido en su día, difícil de vencer en el Volcán y negado a abandonar la búsqueda de los 3 puntos fuera de él.
Es bueno saber que hasta ahora se ha manifestado que el proyecto "Travieso Guzmán" es a largo plazo y se pienso dar continuidad al trabajo. Los mejores resultados siempre vienen de permitir que el trabajo se asiente y se fortalezca para después iniciar un repunte. Así sucedió en Barcelona con Rijkaard, en Man U con sir Alex Ferguson y hasta en Pumas con el Tuca. Sin embargo no está de más expresar una preocupación que se viene prolongando desde años atrás, Tigres no camina, Tigres no funciona y a día de hoy se encuentra lejos aún de tener cara para romper la sequía de 28 años ya sin título.
San Valentín de 2010 sirve para recordarnos que esta relación entre equipo y afición sigue siendo dispar, permanece sin reciprocidad y aún así no se agota. Desgraciadamente seguimos asistiendo a las expresiones del equipo sobre su confianza excesiva en ese cariño que le guarda la hinchada auriazul. Por el bien de uno de los escenarios más cálidos del futbol mexicano y de una afición incondicional esperemos que pronto, muy pronto, Tigres como equipo, como institución recuerde que no bastan frases bonitas, que para que la relación funcione y se mantenga se requiere algo más que flores y juguetes.
domingo, 14 de febrero de 2010
11. Relaciones conflictivas
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A Un año de "Matrimonio" Más.. La esposa, y fiel Aficion sigue al pie del cañon, El novio.. Erradicó Ciertos Vicios.. como la demagogia.. la displicencia.. etc..
ResponderEliminarHizo un arduo trabajo de construccion de ideales y metodos, para alcanzar dichos ideales...
Cambiando favorablemente su comportamiento, con elementos basados en la seriedad, en el compromiso, y en demostrar.. Demostrar que, nunca es tarde para comenzar a resolver las dificultades de etapas anteriores..
Hoy ambos elementtos de ésta relacion, van haciendo EQUIPO, tomados de la mano y con todos los sentidos disppuestos a sobrepasar las adversidades JUNTOS, y ser felices constantemente, renovando mentalidades..
"Con este equipo estamos mas cerca de lograr esa alegria del campeonato"
Saludos y gracias por compartir esto
Gracias a tí Cesar por pasar a leerlo!!
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